
Como consecuencia de la falta de respuesta y diálogo por parte de las autoridades, el La Asociación Nacional Transportista (ANTAC) y el Frente Nacional Para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) han anunciado un nuevo megabloqueo que podría desquiciar distintos puntos del país, incluidas las periferias de las sedes en las que se llevará a cabo el Mundial de Fútbol 2026.
Este desición derivó debido a las últimas declaraciones del subsecretario de Gobernación, César Yáñez, quien, de acuerdo con ambas asociaciones, habría mentido sobre la supuesta existencia de diálogo con el sector transportista.
Por ello, el pasado 10 de abril los dirigentes anunciaron que ante la falta de una mesa de diálogo y la falsa información difundida por el subsecretario sobre un supuesto acuerdo, se prevee que en las próximas semanas inicien las bloqueos carreteros, especialmente en la temporada mudialista.
¿Cuándo será el nuevo megabloqueo de transportistas?
De acuerdo con la información oficial de ambas organizaciones, debido a las tensiones entre la Segob y las organiozaciones, la nueva fecha para este megabloqueo será el próximo 11 de junio. Así fue el anuncio a través de redes sociales:
“NO HAY DIÁLOGO. ¡HAY SIMULACIÓN VIL CON TRAIDORES DEL TRANSPORTE!
ESTAMOS LISTOS PARA ESTE 11 DE JUNIO. ¡QUE NO QUEDE DUDA!
¡Sin transporte no hay economía!“, publicó la ANTA.
ANTAC desmiente a César Yáñez
El conflicto ha escalado debido a que, tanto la ANTAC como la FNRCM, han afirmado que el subsecretario de Gobernación, César Yáñez, ha utilizado ha simulado supuestas mesas del diálogo por medio de organizaciones “esquiroles” con el objetivo de “apaciguar” las exigencias de los transportistas.
En este sentido, los dirigentes acusan de simulación y de ineptitud por parte de las autoridades para resolver los problemas de seguridad que vive el gremio.
Por si fuera poco, el representante del FNRCM, Heraclio Rodríguez,ha señalado que la cancelación con la Segob se debió a que esta condicionó su reunión a cambio del retiro innegociable de los bloqueos, hecho que fue el punto de quiebre de las negociaciones. Por ello, ambas organizaciones han fijado su postura de no permitir ningún tipo de restricción como condicionante para llevar a cabo el encuentro.