
El acordeón volvió... en forma de Inteligencia Artificial. Quizá antes se escondían papelitos con las respuestas en plumas o en la planta del zapato, quizá se tiraba un lápiz de forma deliberada para espiar al compañero del pupitre vecino, pero ahora las trampas probablemente son llevadas a cabo mediante el apoyo de ChatGPT.
El primer examen de admisión completamente en línea de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) devino en una serie de cuestionamientos sobre posibles trampas o acordeones hechos con IA después de que usuarios con conocimiento de matemáticas y estadística en X, red social conocida anteriormente como Twitter, compararon los resultados de este año con los de procesos anteriores y encontraron diferencias importantes en los puntajes obtenidos por quienes aspiraban a ingresar a algunas de las licenciaturas con mayor demanda.
Las gráficas elaboradas con datos públicos de la Dirección General de Administración Escolar muestran que la concentración de aciertos en carreras como Medicina, Actuaría e Ingeniería Aeroespacial se desplazó hacia calificaciones más altas respecto de años anteriores.
El cambio generó aspaviento, por no decir sospecha, dado que se trata del primer proceso realizado totalmente a distancia, pues ni siquiera en la pandemia de COVID-19 se implementó esta medida; por el contrario, la prueba fue realizada en 2020 de manera presencial en el Estadio Olímpico Universitario de Ciudad Universitaria, con el debido respeto a las medidas de sana distancia.
Uno de los análisis con mayor difusión fue publicado por el usuario Helios en X: a partir de los datos oficiales, mostró que la distribución de los resultados cambió de forma considerable en comparación con los concursos aplicados entre 2021 y 2025.
El análisis no demuestra que haya existido fraude, pero, en efecto, sí evidencia un posible comportamiento atípico.
A esto se sumó la difusión de capturas de pantalla en las que una presunta aspirante afirmaba haber conseguido 117 aciertos con apoyo de herramientas de inteligencia artificial.
Esa publicación no ha sido confirmada por la UNAM y tampoco constituye una prueba de que existiera un esquema organizado para alterar los resultados.

La propia UNAM detectó irregularidades durante el examen
En paralelo a las sospechas en redes sociales, la propia Universidad informó desde la aplicación del examen que detectó conductas irregulares durante el proceso de admisión.
La UNAM explicó que el concurso fue supervisado mediante personal especializado y herramientas de inteligencia artificial capaces de identificar patrones de comportamiento atípicos en tiempo real.
Como resultado de ese monitoreo fueron bloqueados más de mil 100 exámenes durante las primeras jornadas por posibles incumplimientos de la convocatoria.
La institución presentó, posteriormente, una denuncia penal contra personas y empresas que presuntamente ofrecían servicios para ayudar de manera ilegal a los aspirantes durante la aplicación del examen.
La Universidad advirtió que cualquier intento de vulnerar el proceso de admisión sería investigado y sancionado conforme a la ley.
¿La inteligencia artificial cambió los resultados del examen de la UNAM?
Hasta ahora, pese a las anomalías. no existe evidencia oficial que permita concluir que la inteligencia artificial alteró de forma masiva los resultados del examen de admisión.
El cambio, en la distribución de los puntajes, con base en su distribución, es decir, con base en la campana de Gauss, ha dado pie a distintas hipótesis: algunas apuntan al posible uso de herramientas de IA o apoyo externo durante una evaluación realizada desde casa.
Otra posible variable consiste en que la modalidad en línea pudo influir en el desempeño de los aspirantes.
Ninguna de estas explicaciones que abundan en redes, no obstante, han sido confirmadas o quizás negadas por la propia Máxima Casa de Estudios.

Examen de admisión: la UNAM mantiene la validez del proceso
La convocatoria del concurso establecía que conductas como la suplantación de identidad, recibir ayuda de terceros, utilizar dispositivos no autorizados o reproducir el contenido del examen serían motivo de cancelación inmediata de la evaluación e incluso de acciones legales.
Para la aplicación del examen, la UNAM implementó un sistema de verificación de identidad, monitoreo mediante cámara y micrófono, un navegador seguro y herramientas automatizadas para detectar posibles anomalías, además de supervisión humana.
Tras la publicación de los resultados, la Universidad informó que alrededor del 2 por ciento de las evaluaciones fueron anuladas por irregularidades detectadas durante el proceso.
No obstante, también precisó que no existe evidencia de una manipulación generalizada de los resultados ni ha reconocido la existencia de un fraude masivo.
La UNAM sostiene que el proceso de admisión contó con mecanismos de supervisión tecnológica y humana para detectar irregularidades y mantiene la validez de los resultados publicados.
Hasta ahora, la Universidad no ha informado que exista evidencia de una manipulación generalizada del examen, aunque los cambios observados en la distribución de los puntajes han colocado al primer concurso de admisión en línea bajo el fuego, nunca amable, del escrutinio.
Con el advenimiento de la IA, quizá ahora los exámenes de admisión deban ser reformados para siempre: más creatividad, menos repetición. Como, a lo mejor, siempre debieron haber sido.
Como señaló el filósofo, psicólogo y pedagogo estadounidense, John Dewey, a principios del siglo pasado: “Si enseñamos hoy como enseñábamos ayer, les robamos el mañana”.