Nacional

Pancartas hechas a mano, máscaras de cartón y mantas elaboradas con IA acompañaron la marcha de trabajadores del IMSS desde el Centro Médico Siglo XXI, en demanda de un aumento de 10 por ciento, pensiones y la salida de Rafael Olivos.

Y los trabajadores del IMSS salieron a marchar: de ser héroes del COVID... a no tener ni grapas en sus clínicas

Megamarcha del IMSS. CIUDAD DE MÉXICO, 13OCTUBRE2026.- Jubilados y trabajadores activos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se preparan frente al Centro Médico Nacional Siglo XXI para salir a la megamarcha en la que exigirán mejores condiciones laborales, un aumento salarial justo, un retiro digno, así como la restitución de Rafael Olivos Hernández como secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS). FOTO: CAMILA AYALA BENABIB/CUARTOSCURO.COM (Camila Ayala Benabib)

Si la escritura no debilitó la memoria, como alertó Sócrates, acaso la llevó por otros senderos, quizá algo similar al ábaco y la calculadora científica, que no nos volvieron más idiotas, sólo simplificaron procesos, la Inteligencia Artificial, muestran las protestas de los trabajadores del IMSS, no erradicará la creatividad humana, al menos no pronto, ahora convive aquí con pancartas de plumón y cartulina. Hay consignas contra Rafael Olivos, contra el Gobierno, contra el sistema de pensiones. Mucha rabia, pero también mucha catarsis: máscaras de cartón con el rostro de su líder sindical a manera de desquite. Carteles con lenguaje de señas y hasta con braile.

Las batas blancas desbordaron las avenidas. Una joven enfermera hace un performance: pintada de sangre y con cadenas, se arrastra por el pavimento fronterizo, que separa a la Roma de la Buenos Aires, con el objetivo de denunciar que los quieren amordazar; a unos metros, afuera del Centro Médico Siglo XXI, con una enorme manta hecha con IA generativa, porque la técnica es lo de menos, sino el mensaje, el medio nunca estará por encima del mismo, cuidadoras de la Guardería 29 claman: " las Guarderías también están en la lucha”, al tiempo que se preparan para marchar con dirección al centro de la capital.

Apenas hace seis años, eran héroes, mientras la población se resguardaba o temía o lloraba a sus familiares fallecidos por el coronavirus: hoy salen a las calles de la Ciudad de México para exigir condiciones mínimas para llevar a cabo la más noble de las labores, la salud humana. “No tenemos ni grapas para trabajar”, lamenta Adriana Romero de la Sección 34, “tenemos sin material para trabajar yo creo que desde mediados de año”.

A diferencia de los galos, cuyo sobreestimado Mayo Francés del 68 apenas duró dos semanas en su mayor efervescencia, porque sus líderes, entre ellos Daniel Cohn-Bendit, carecían de programa y contacto con la clase trabajadora, como les advirtió el propio Sartre, si algo tenemos los mexicanos, pese a cuatro décadas de neoliberalismo, austericidio y desmantelamiento de los derechos laborales, es la solidaridad entre la clase trabajadora, porque, entre otras cosas, aquí sí hubo una revolución social apenas en el siglo pasado, que se mantiene fresca en la memoria y no se dobla ante el Gobierno, sea azul, tricolor o guinda.

Petroleros, electricistas, maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación se apersonan en los alrededores de Centro Médico para unirse a las protestas de las y los trabajadores de la salud: “al final luchamos por lo mismo, por salarios y pensiones dignas”, enfatiza un dirigente del magisterio disidente.

“Los héroes merecemos tener un mejor trato, un salario digno, y sobre todo que las condiciones de trabajo mejoren, mayor dinero, mayor presupuesto para el sector salud”, asevera en entrevista Karime Miranda, de la Clínica 4, entre el mar de batas blancas y suéteres verdes.

Las protestas de los trabajadores del IMSS reciben el apoyo de automovilistas y viandantes, mientras avanzan por la colonia Roma hacia el centro de la capital.

¿Por qué protestan las y los trabajadores del IMSS?

El detonante inmediato es una cifra. El Congreso Nacional del SNTSS aprobó un incremento de 6.8 por ciento, integrado por 2.9 al salario tabular y 3.9 en prestaciones. El pliego petitorio que circula entre los contingentes, firmado por “Trabajadores IMSS en Defensa de la Seguridad Social”, exige 10. Es apenas el segundo de siete puntos: el primero pide la destitución de Rafael Olivos Hernández, y los demás reclaman material para atender a los pacientes, el regreso al régimen de pensiones y jubilaciones, el rechazo a los estatutos que, dicen, violentan su libertad de expresión, el alto a las intimidaciones del sindicato y del Gobierno de la Ciudad de México y el fin de las represalias contra quienes disienten.

La “ley mordaza” que carga la enfermera encadenada tiene un referente concreto. Los inconformes piden eliminar la cláusula 136 Bis, que a su juicio restringe la libertad de expresión interna bajo amenaza de sanción o rescisión laboral. Olivos sostuvo que las diferencias deben atenderse mediante el diálogo y que no habrá represalias contra quienes expresen su inconformidad.

La exigencia pensionaria tiene fecha de origen. El Régimen de Jubilaciones y Pensiones del contrato colectivo es aplicable a quienes ingresaron al Instituto antes del 1 de agosto de 2008. Los contratados a partir del acuerdo de 2008 entraron a un sistema de cuentas individuales, con Afore. De ahí que entre las demandas figure también la eliminación de las Afore y el retorno al régimen anterior, algo que, según el IMSS, requiere modificaciones legales que no competen al Instituto.

La respuesta oficial ha sido de reconocimiento parcial. La presidenta Sheinbaum afirmó en la mañanera del lunes que las demandas son legítimas y pidió al director del IMSS atenderlas. Zoé Robledo, por su parte, reconoció la legitimidad de las demandas operativas y informó que desde 2019 el Instituto ha incorporado a 109 mil trabajadores, entre ellos 28 mil de enfermería y 39 mil médicos especialistas, mientras los pensionados pasaron de 4.3 a 6.3 millones. La mesa de diálogo del jueves 8 de octubre entre la disidencia, el sindicato y la Secretaría de Gobernación, de más de siete horas, terminó sin acuerdos.

El respaldo a la marcha rebasó al gremio. Se sumaron integrantes de la CNTE, de Pemex, del ISSSTE y del Sindicato del Metro, y trabajadores del Poder Judicial de la Federación de la Ciudad de México, Chiapas, Nuevo León y Sinaloa anunciaron que se unirán a las protestas. Mañana, el miércoles 14 de octubre, los trabajadores votarán en una consulta sindical si aceptan o rechazan el incremento.

Vinicio Martínez, líder de la disidencia, advirtió que las protestas continuarán aun si la consulta avala el aumento.

¿En qué estados se han extendido las protestas del IMSS?

El movimiento tampoco se ha quedado en la capital. Hubo marchas, bloqueos, concentraciones y plantones en distintas entidades; en Yucatán, una marcha y un plantón en Mérida.

En Oaxaca, unos 300 integrantes del SNTSS marcharon para exigir la renuncia de las dirigencias nacional y estatal, y en Nuevo León se anunciaron movilizaciones en cinco hospitales. Participan trabajadores activos, jubilados y pensionados, que piden un Congreso Nacional Extraordinario.

La mesa de diálogo del 8 de octubre entre la disidencia, el sindicato y Gobernación concluyó sin acuerdos. Mientras tanto, Olivos se reunió con representantes de las 37 secciones sindicales y las llamó a participar en la consulta.

El director del IMSS, Zoé Robledo, afirmó que los servicios médicos no se han interrumpido durante las protestas, y pidió que las manifestaciones sean pacíficas y que se mantengan libres los accesos a hospitales y clínicas, en particular los de urgencias y ambulancias.

“Para empezar, obviamente no tenemos material suficiente, insumos, las clínicas están muy sucias, no hay suficiente personal, el sindicato nos está reprimiendo mucho, no tenemos manera de atender a las personas como se debe, medicamento, insumos, camas, todo lo necesario para que un paciente sea atendido correctamente”, lamenta Gabriela Santa Cruz, de la Clínica 18 de la Magdalena Contreras, entrevistada en las protestas afuera de Centro Médico.

“También estamos peleando un salario digno y una pensión digna para todos los trabajadores”.

Tendencias