
Tomar en cuenta el conocimiento de los pueblos indígenas sobre el uso de los recursos naturales y no omitir la información que los científicos generan respecto al estado de los ecosistemas, son acciones que deben considerar los gobiernos para generar políticas públicas ambientales eficaces. Así lo expresa en entrevista José Sarukhán Kermez (Ciudad de México, 1940), biólogo y miembro de El Colegio Nacional.
“Hemos llegado a la modernidad actual donde, excepto por las últimas tres o cuatro décadas, empezamos a tener una cantidad de información sobre lo que tenemos todavía en materia de recursos naturales, pero también empezamos a entender y a valorar más el conocimiento de los grupos indígenas”, opina el también Premio Crónica y coordinador de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).
Para Sarukhán Kermez, los gobiernos deben de considerar los saberes ancestrales para mantener la riqueza natural del país.
“Eso tiene que ser algo que el Estado mexicano absorba de mucha mejor manera en sus decisiones de política pública para desarrollar al país con un cuidado de lo que resta de nuestros recursos naturales, con un uso mucho más sustentable de lo que estamos haciendo y que además tenga un beneficio económico como ya está demostrado”, indica.
En el caso de México existe una posibilidad de que ello sea una realidad, añade.
“Ahora se presenta una posibilidad de que las cosas cambien con esta nueva administración, siempre y cuando se den cuenta que para combinar los saberes, como les llaman a los conocimientos indígenas, necesitamos también incluir toda la información que se ha generado por Conabio y por mucha gente de la comunidad académica en los últimos 30 y 40 años”.
De esa manera, indica, “estaríamos en mucho mejor camino de mantener esa riqueza natural que este país tuvo siempre y que a la llegada de los españoles, hace 500 años, se ha mermado pero sigue teniendo en la mayor parte de los estados”.
—¿Los grupos indígenas son un ejemplo del respeto hacia la naturaleza?
—Sabemos que hay muchas otras cosas de cómo entender la naturaleza, de cómo la entendían ellos, ambas son muy respetables y creo que hay que combinar las cosas de tal manera que podamos tener un mejor ensamble de esos conocimientos con lo que sabemos y con lo que ellos saben: cómo hay que usar los recursos.
“Hay que entenderlos porque así como ellos no entienden algunas cosas que tienen que ver con las leyes que rigen la naturaleza, tampoco nosotros entendemos cosas que ellos empíricamente han absorbido de su relación con la naturaleza. Ahí está el gran elemento de conjunción”, responde.
—¿Aún conocemos la biodiversidad que vieron los indígenas antes de la Conquista?
—Conocemos todas las especies y ellos las conocen desde antes que nosotros, en el sentido de adquirirlas como parte del entendimiento académico-científico.
“Ellos ahora son participes de enriquecer esa información a través de plataformas como NaturaLista o aVerAves porque ya se han convertido en guías de turistas para el avistamiento de aves, donde muchos jóvenes y gente nativa están incorporando información, es decir, desarrollan un conocimiento más amplio y detallado que es más fácil de transmitir a la gente en comparación con lo que se podía tener antes”, señala.
NaturaLista es una página donde, a través de fotografías, se registran plantas y animales de México y el mundo; aVerAves también es una página donde se informa sobre los lugares de México donde se pueden observar aves y se indica la ficha científica de cada una de las especies.
—Aunque a muchos nos les gusten las cifras, ¿considera que es indispensable tener indicadores en temas ambientales?
—Sí, porque así se desdice que la pobreza e indigenismo han sido la causa de la pérdida de diversidad biológica en México, para nada, han sido las decisiones políticas sobre el uso de los recursos las que han perjudicado… algunos de los estados del país que han conservado mejor su biodiversidad son aquellos que tienen la menor diversidad biológica.
“Está la ruta con algunas dudas de dónde pudo haber pasado Cortés pero en Conabio tenemos información actual muy detalladamente y expresada espacialmente, tenemos una gran capacidad de expresión cartográfica para poner en contraste lo que había en esos tiempos con lo que hay ahora”, detalla.
Sarukán Kermez comenta que a veces no es el resultado directo del paso de Cortés y su gente, “pero sí es el paso de tres siglos de colonización que ignoraron totalmente la cultura existente, una cultura que además tenía componentes profundos del entendimiento de la naturaleza, de las plantas y animales, de cómo usarlos de manera sustentable”.
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