Escenario

Guardianes de la Galaxia Vol. 2

Guardianes de la Galaxia
Guardianes de la Galaxia Guardianes de la Galaxia (La Crónica de Hoy)

Hay películas que son como golosinas; no se pueden dejar de comer, aunque sabemos que joden la caries. El cine de superhéroes en el nuevo milenio, junto a otros filmes de estrategia publicitaria motivados por la costumbre de secuelitis, han tomado por asalto a la audiencia y, en el caso de México, incluso la mayoría de las salas de cine comercial. Es sabido por la industria de este mal, pero hay ocasiones en que dentro de esos estrenos hay filmes que se vuelven encantadores y ponen a todo crítico y espectador a bajarle dos rayitas a la exigencia artística. Así resulta con Los Guardianes de la Galaxia Vol. 2. Es una golosina deliciosa que te deja una sonrisa en la cara al salir de la sala.

Sí, es una película con personajes estereotipados, de molde; sí, es una película incluso superficial; sí, tiene una gran cantidad de clichés y sigue fórmulas estructurales gastadas por el cine de superhéroes; y no, no supera a la primera entrega. Incluso tiene una estética visual casi ridícula. Pero lo que tiene la película es un hechizo que hipnotiza. Es un conjuro que tiene la dosis precisa de diversión, escenas de acción, cameos extraordinarios, emotividad y música que la hacen un dulce al cual es difícil resistirse.

Me parece sorprendente el caso del director James Gunn, quien con sólo dos películas ha salvado una carrera que venía de filmes deplorables como Parejas disparejas (2013) o Super (2010), por no hablar de la terrible Criaturas rastreras (2006). El cineasta ahora se mueve en el universo de Los Guardianes de la Galaxia y lo demuestra en el dominio del lenguaje y el tono de la película, cuyo mayor éxito se debe al extraordinario manejo del sarcasmo.

La cinta anuncia un reencuentro familiar al inicio. Cuando los superhéroes siguen sus aventuras en los confines del cosmos, el personaje de Peter Quill (Chris Pratt) aún se pregunta lo que ha pasado con su padre y busca resolver el misterio de su linaje que le permitió resistir el poder de una de las gemas más poderosas del universo. La repentina aparición de su padre llamado Ego (Kurt Russell) vendrá a cambiar la perspectiva de cada uno de los miembros del escuadrón intergaláctico. Viejos rivales se convertirán en nuevos aliados y los personajes favoritos de los cómics clásicos acudirán en ayuda de nuestros héroes a medida que el universo cinematográfico de Marvel continúa expandiéndose.

Desde que comienza la película, sabemos que veremos un episodio con la misma tesitura que su predecesora. El pequeño Baby Groot empienza a bailar en una escena en la que contrasta la inocencia con la escena de acción en la que el resto del equipo batalla con un monstruo, en una secuencia divertidísima. Y así nos vamos escuchando el tape dos de Star Lord entre la acción y la música de Fleetwood Mac, Sam Cooke o George Harrison, por sólo mencionar algunos. Toda una odisea espacial que no se pueden perder.

Director: Julie Delpy (Francia, 2016)

Como actriz, Julie Delpy me parece sensacional. Ella protagoniza una de las historias románticas más profundas y entrañables con la trilogía Before, de Richard Linklater. Sin embargo, como directora aún le falta pulir un oficio que atrape al espectador. Tuvo un debut tras el banquillo bastante interesante con la comedia romántica Dos días en París, hace 10 años, pero desde entonces no ha definido un estilo convincente. Ahora regresa con Lolo, el hijo de mi novia, que ella misma escribe y que es una propuesta enfocada al cine comercial en la que adoptó los peores clichés del cine hollywoodense con una historia boba. Violette, una sofisticada parisina, conoce a Jean-René, un freak informático, y contra todo pronóstico se enamoran. Pero los problemas empiezan cuando Jean-René se traslada a París y conoce a Lolo, el muy posesivo hijo de 19 años de Violette, que está decidido a librarse de él cueste lo que cueste. 

Director: Jérôme Salle (Francia, 2016)

Esta película llegó por primera vez a México en el marco del Festival Internacional de Cine de Morelia en una de las galas que dio la oportunidad de tener como invitada especial a Audrey Tautou. Sin embargo, ella no es la estrella de este filme, sino una espectacular muestra visual que se impone al verdadero propósito del filme que era el rendir homenaje al legendario explorador Jacques Cousteau. Se trata de un filme que cautiva por su belleza en imagen pero que queda un poco a deber en el sentido argumental. Aborda la historia del explorador y la relación distante con su hijo Philippe, sin embargo un día se embarcan en su mayor aventura. A bordo del Calypso, se reencontrarán antes de que la tragedia les golpee. Uno de los mejores trabajos de su director Jérôme Salle (Operación Zulu, 2013), que no termina de despegar.

Director: Raoul Peck (Estados Unidos, 2016)

Parece broma pero a pesar de una historia llena de tragedias en torno a la discriminación, aún el racismo sigue siendo uno de los temas que da de qué hablar. De hecho, en los últimos años, en el cine se ha vuelto un tópico tabú en la industria debido a las oportunidades que pueden los talentos afroamericanos en la industria y que se ha visto reflejado con el entorno social y político de los Premios Oscar. En estos premios estuvo nominado este filme al Mejor Documental y no es para menos, ya que es una de las propuestas cinematográficas más contundentes e inteligentes que hay. Tomado del punto de vista del escritor James Baldwin, cuenta la historia del movimiento afroamericano en la América moderna, en forma de extensión de su libro sin terminar Remember This House. Un filme indispensable.

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