
La distancia que habrá entre la parte norte de la zona arqueológica de Ocoyoacac, ubicado en el municipio de Lerma, y la ruta del tren interurbano México-Toluca, es nula, ya que el trazo de este nuevo medio de transporte que conectará la Ciudad de México con el Estado de México quedará a un costado de este sitio prehispánico que data del 450 y 650 d.n.e. Así lo dio conocer Salvador Pulido Méndez, titular de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH.
“El proyecto nos llegó antes de la construcción, nos hicieron una solicitud para revisar los terrenos donde se iba a construir el tren, con todos los planos y características de la primera ruta, desde ese momento se comisionó a arqueólogos para hacer trabajos de prospección, en donde se detectaron pocos materiales arqueológicos consistentes en fragmentos de vasijas en tres lugares particulares: el patio de maniobras, un lugar sobre avenida Las Torres, en Toluca y otro en Ocoyoacac”, destacó Pulido Méndez.
De acuerdo con los reportes preliminares, estas evidencias prehispánicas se ubican en los primeros 36.2 kilómetros del trazo del tren interurbano, “desde el patio de maniobras del ferrocarril ubicado en un predio en Zinacantepec y el subtramo kilómetros -0+400 a 36+200, segmento comprendido totalmente en la demarcación del Estado de México”, según se puede leer en el resumen del Primer estudio arqueológico de factibilidad, en poder de Crónica.
En ese mismo documento se detalla la presencia de vestigios arqueológicos en dos puntos: “(en el) área de la zona arqueológica de Ocoyoacac, vestigios patrimoniales ya expuestos que forman parte de la zona arqueológica abierta a la visita pública y en el tramo del kilómetro 25+700 a 26+200 , donde se detectó un montículo prehispánico susceptible de afectación”.
—Aunque en octubre de 2015 se cambió la ruta del interurbano, ¿el trazo siempre ha pasado por la zona de Ocoyoacac?
—Sí. Ahí es un poco difícil moverse según nos han explicado, porque está muy restringido el paso del tren, por un lado está la autopista y por el otro hay terrenos particulares y ejidales, y entre una y otra están las instalaciones de gasoductos y otras cuestiones que restringen mucho la posibilidad de moverse con los soportes del viaducto para el tren.
“Justo por tener esta posibilidad de construcción a un lado de la zona arqueológica de Ocoyoacac, estamos viendo las posibilidades de hacer trabajos de mayor profundidad, de modo que la zona resulte sin afectación”, añade el arqueólogo.
—¿Cuál es la distancia que hay entre la zona y el paso del tren?
—Está contigua. No hay espacio libre entre zona arqueológica y tren, pero la entrada está del lado sur y la obra está en el límite norte de la zona. De hecho hubo que hacer modificaciones al sistema constructivo. Si bien antes las zapatas de construcción (cimentaciones) estaban un poco dentro de la barda perimetral de esta zona, ahora quedaron totalmente fuera.
—¿Los trabajos de prospección para saber si hay más vestigios ya terminaron?
—Tenemos la necesidad de hacer trabajos más detallados, más a profundidad de tal manera que aún cuando ya quede la ruta de trazo fuera de la zona arqueológica, tengamos la certeza de que no habrá mayor perturbación a vestigios arqueológicos, en su caso, recuperar los datos y vestigios que aún quedan en este sitio.
—Investigadores de la Universidad del Estado de México comentan que el trazo del tren pasa por un camino real, ¿esto es cierto?
—El camino real comienza en Tacubaya, sube por la avenida Vasco de Quiroga que es parte del Camino Real hacia Toluca y baja hasta la Marquesa, en lo particular a mí se me pierde, no sé sí estos compañeros tengan datos, pero si tocaría parte del Camino Real, pero con el movimiento del trazo, ese camino quedaría sin problema alguno.
“La arquitecta Mireya Ramos Palacios, directora de Viabilidad y Evaluación de Proyectos de la Dirección General de Obras Concesionadas de la Secretaría de Obras y Servicios, explico que dicha institución tiene a su cargo la construcción del tren interurbano México-Toluca. Por tal motivo, es necesario el retiro de 16 esculturas que tiene bajo resguardo la Secretaría de Cultura, ubicadas a lo largo del camellón de avenida Vasco de Quiroga, Colonia Santa Fe, Delegación Cuajimalpa”, se lee en el documento.
Una vez retiradas, añade el informe, “la empresa constructora se encargará de darles mantenimiento y terminado este trabajo se planteará su nueva reubicación”.
Sobre la posible existencia de vestigios arqueológicos en este nuevo trazo, el especialista Salvador Pulido comentó que ya realizaron trabajos de prospección y determinaron “que no hay mayor afectación porque en su mayor parte, el trazo circula por las cañadas, en sentido arqueológico no hay afectación a ningún monumento. Pero pasa cerca de la ermita Vasco de Quiroga pero eso lo está viendo monumentos históricos, que es parte de su actividad”
Algunas de las piezas
El universo de José Luis Cuevas I _ José Luis Cuevas
El universo de José Luis Cuevas II _ José Luis Cuevas
Del buen amor _ Roger Von Gunten
Columna Piranesi _ Alberto Castro Leñero
Torre Fragmentaria _ Alberto Castro Leñero
Intersecciones I y II; III y IV _ Francisco Castro Leñero
Mujer _ Gabriel Macotela
Hombre _ Gabriel Macotela
Columna de viento I _ Fernando González G.
Columna de viento II _ Fernando González G.
Marsyas II _ Paul Nevin
Columna _ Gustavo Pérez
Escultura Angular _ Tatiana Montoya
Escultura Pendular _ Tatiana Montoya
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