
El sector automovilístico lleva años en plena transición hacia vehículos que optimicen al máximo su rendimiento sin dejar de lado el compromiso medioambiental.
Si las ciudades empiezan a blindar sus centros a la contaminación permitiendo circular, exclusivamente por las zonas más céntricas a vehículos 0 emisiones, es el momento también de dar una vuelta a cuál debería ser la evolución de los camiones.
La crisis por el precio del combustible, donde muchos reivindican la necesidad de ayudas para conseguir hacer rentable sus rutas, ha sido clave para volver a preguntarse si es el momento de que, al igual que el coche, estos automóviles den el salto a las energías renovables para moverse.
En realidad, este sector lleva muchos años innovando con los últimos avances tecnológicos. Atrás quedaron las rutas en las que el camión salía y llegaba y poca información se tenía del trayecto.
Desde que aparecieran soluciones como el seguimiento de flota vía GPS se pudo conocer, en tiempo real, cuál era el trayecto que había seguido e incluso darle asistencia desde las centrales en caso de retenciones, accidentes en la carretera o incluso inclemencias meteorológicas.
Pero no es el único avance que han incorporado a sus cabinas. Soluciones como las dash cam han hecho de la vida de los conductores algo más sencillo. Gracias a ellas no solo pueden demostrar su correcta conducción en caso de incidentes en carretera sino que, de forma automática y ante cualquier cambio brusco de dirección o frenazo, almacenar las imágenes en la nube para luego poder visualizarlas y mostrar lo ocurrido en la calzada.
Ha servido, además, también, como solución para la prevención de robos, lo que ha garantizado a empresas y clientes una seguridad añadida que evita su pérdida patrimonial.
Pero volviendo a la senda de la vía eléctrica, México está dando importantes pasos para convertirse en el hub americano en lo que a producción de camiones eléctricos se refiere. Si ya era referente en la fabricación y producción tecnológica en el continente, ahora debe aprovechar la propia sinergia para convertirse en líder del camión eléctrico desde sus fábricas.
Tal como se debatió en el último Foro Nacional del Transporte de Mercancías, el mundo de la electromovilidad debe ser el camino a seguir en el sector de los grandes vehículos privados ya que es el paso natural del sector para seguir la estela del coche.
“Estados Unidos ya empieza a buscar fábricas en las que comprar este tipo de vehículo que, con la tecnología de socios como Samsara que ofrecen soluciones a medida, serían una opción perfecta para abrir mercado desde México firmando contratos que permitan encabezar su producción. El siguiente paso natural está en las carreteras inteligentes, en las que ya están los gobiernos poniendo el foco. Es por eso que es una oportunidad única para nuestro país” comentan desde el sector automovilístico mexicano.
No hay que olvidar que más de la mitad de los vehículos pesados fabricados en el país centroamericano acaban en las carreteras estadounidenses. Con lo que es una oportunidad única para liderar este sector electromóvil.
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