
La Copa Mundial de la FIFA es uno de los eventos deportivos más importantes a nivel internacional, únicamente empatado por los Juegos Olímpicos. Tanto uno como el otro, al portar el símbolo de un país entero en sus respectivas competencias, producen un fenómeno social de sentido de pertenencia entre los y las habitantes de una nación que se unen para celebrar, sufrir y aclamar las actuaciones de sus deportistas.
En el caso de los Mundiales de Futbol, deporte caracterizado por aficiones leales y apasionadas, esta manifestación sociocultural se reproduce con mayor peso entre los países participantes, especialmente aquellos que destacan como líderes del balompié, como es el caso de Brasil, Inglaterra, España... o Argentina, siendo la afición de este país sudamericano el centro de la conversación actual en redes sociales después de su derrota ante los españoles en el Mundial 2026.
¿Por qué la afición argentina rechaza el resultado final del Mundial 2026?
Según exponen reportes de la prensa argentina, existen “teorías” que explican el resultado de la gran final, señalando la posibilidad de amenazas contra los jugadores y familias para orillarlos a perder el enfrentamiento. A su vez, se han viralizado al menos tres solicitudes en la plataforma Change.org para reunir firmas digitales con el propósito de repetir la final del Mundial 2026; “si permitimos que la corrupción pase desapercibida en este escenario global, estamos dando un mal ejemplo a las futuras generaciones de deportistas y aficionados", declara la petición.
Debido a que la derrota es una posición social que todo ser humano experimenta más de una vez en su vida, sobre todo en los torneos deportivos, aficiones del mundo han cuestionado las reacciones de Argentina ante el resultado final, avivando el debate de los “bueno/malos perdedores” en el futbol, lo que nos lleva a este artículo: ¿por qué es más difícil para algunas aficiones aceptar la derrota? ¿Qué hay detrás del orgullo nacional herido y la búsqueda de culpables?
A través del concepto de narcisismo colectivo y factores socioculturales, algunos elementos del comportamiento de la afición argentina —relacionados al resultado final de la competencia mundialista— pueden ser explicados desde la psicología; después de todo, el futbol no es sólo un deporte más, sino uno de los escenarios más claros para estudiar la relación de grupos.
La reacción de Argentina tras su derrota en el Mundial 2026: ¿qué es el narcisismo colectivo y cómo se relaciona a este fenómeno?
En el ámbito psicológico, el narcisismo se define como un rasgo de personalidad caracterizado por una excesiva apreciación hacia uno mismo o misma al desarrollar una visión grandiosa de las propias capacidades, constante necesidad de validación externa y falta de empatía.
A pesar de disfrazarse de una seguridad y confianza absoluta, el narcisismo esconde inseguridades que tienden a pasar desapercibidas; en la excesiva admiración personal, una persona narcisista genera conflictos, afectando negativamente la calidad de sus relaciones personales, laborales e incluso públicas.
Pero, ¿qué sucede cuando el narcisismo escala a un grupo entero? Bajo el término de narcisismo colectivo, este fenómeno describe la inversión emocional en una creencia irreal sobre la grandeza del propio grupo, es decir que, a diferencia del narcisista individual, un grupo narcisista no necesariamente incluirá personas narcisistas, sino personas que validan al grupo como merecedor de un trato especial por parte de los grupos externos.
El psicoanalista Erich Fromm y el sociólogo Teodoro Adorno formularon el término por primera vez en los años 30, no obstante, ha tomado mayor relevancia tras las recientes agitaciones políticas en el mundo y, con la reacción masiva de la afición argentina a la derrota del Mundial 2026, el concepto ha surgido como una posible explicación de dicho comportamiento, ya que el narcisismo colectivo también está estrechamente relacionado a la agresividad.
“Cuando uno infla artificialmente la imagen de su grupo de pertenencia ve en todo una amenaza. O lo que es lo mismo: un pretexto para la confrontación”, escribe David Mejía para la revista ethic.
Especialistas de American Psychological Association aclaran que la relación entre el narcisismo colectivo y la agresividad “está mediada por la percepción de amenaza por parte de los exogrupos y la percepción de insulto hacia el endogrupo”, un escenario que se vivió continuamente a lo largo de la Copa del Mundo 2026 entre la hinchada argentina y las demás aficiones cuyos países también participaron en el torneo.
A pesar de que el narcisismo colectivo posee una alta autoestima, ésta es ambivalente y reacciona cuando no recibe el trato especial que cree merecer, desarrollando una posición de tono defensivo y paranoico ante la negación del reconocimiento por parte de los demás; esta teoría se ha visto reflejada en la afición argentina al exigir otra final, exponer teorías sin fundamentos y atacar aficiones contrarias, afirmando que “todo estuvo arreglado” para su derrota.
Del orgullo nacional a la identidad herida: la aversión a la igualdad del grupo narcisista
A diferencia del orgullo nacional, donde la individualidad queda en segundo plano y da paso a la conexión colectiva entre personas que comparten el mismo suelo, raíces e historia para apoyar a sus representantes en un torneo mundial, el narcisismo colectivo se inclina más a la glorificación de grupo —es decir, la superioridad sobre otros— que al patriotismo constructivo, el cual se caracteriza por la tolerancia y comprensión de otras nacionalidades.
En el narcisismo colectivo, la identidad grupal es más importante que el orgullo nacional, ya que se centra principalmente en los prejuicios hacia el exterior que en la lealtad entre pares, y exige un reconocimiento especial para satisfacer sus fantasías de grandeza.
“Nunca estaré satisfecho hasta que mi grupo obtenga todo lo que merece”, es una de las visiones que la profesional en psicología, Agnieskzka Golec De Zavala, y sus colegas detectaron en este fenómeno de grupo.
De acuerdo con su investigación, el narcisismo colectivo tendía a ir de la mano con la sensación de que la identidad del grupo había sido insultada o menospreciada de alguna manera, lo que desarrollaba un deseo de venganza directa o indirecta contra el grupo externo.
Las personas que habitan un narcisismo colectivo se vuelven extremadamente defensivas del estatus de su grupo, hipersensibles a posibles ofensas y deseosas de desacreditar a cualquier grupo que consideren una amenaza; nuevamente, conductas que han sido apreciadas en diversas aficiones durante el torneo mundialista, pero que ha mostrado mayor presencia en la hinchada argentina.
Más allá de un orgullo nacional, más allá de una “injusticia” contra uno de los equipos destacados del futbol, más allá incluso del conflicto natural entre distintas culturas, la reacción de una significativa parte de aficionados argentinos ha generado debates que rebasan la pasión por el futbol y se tornan un conflicto para la salud social.