
El secretario de Seguridad Pública y el coordinador del Gabinete de Seguridad, Juan Pablo Hernández y Roberto Alarcón, respectivamente, justificaron que la tardía reacción de las policías en el homicidio de Alberto Prieto, ocurrido el 29 de diciembre en calles de la colonia Residencial Victoria, sucedió porque en casos como este, se debe seguir un protocolo para evitar bajas de elementos de seguridad, ya que había “múltiples sujetos” agresores.
El fiscal Salvador González precisó que en el ataque se usaron 2 mil 022 casquillos de diversas armas y se aseguraron nueve autos que participaron en el asesinato de Alberto Prieto, de su hija y de un escolta. La mayoría de los vehículos fueron abandonados en el lugar.
Añadió que ninguna de las bodegas del mercado de Abastos, propiedad de Alberto Prieto está asegurada. También precisó que los sicarios pertenecen al Cartel Jalisco Nueva Generación, pues incluso portaban chalecos que así los identificaban, aunque la mayoría iban encapuchados.
“De los datos duros que le puedo proporcionar, de la actualización de casquillos que se encontraron tanto en el lugar como en algunos vehículos que fueron asegurados nos da un total de 2 mil 22 casquillos. De los vehículos que se han asegurado llevamos ocho vehículos ya asegurados”, explicó.
Algunas versiones de vecinos señalan que los policías de Zapopan y policías estatales tardaron 25 minutos en arribar al sitio del ataque. Sobre ello, el secretario estatal de Seguridad, Juan Pablo Hernández, dio la siguiente explicación, en la rueda de prensa realizada en Palacio de Gobierno:
“Ese tipo de reportes donde manifiestan detonaciones con armas largas de varios sujetos, el encargado de turno en calle necesita coordinar a las unidades, porque si llega una unidad con dos elementos -que es como comúnmente patrullan los policías municipales- es evidente que van a ser ‘dados de baja’. Entonces, cuando se están coordinando fijan un punto relativamente cerca, estratégico al lugar donde está el evento”, precisó.
El fiscal estatal dio a conocer que se investiga la actividad a la que se dedicaba Alberto Prieto, luego de que se habló de su posible vínculo con el delito de tráfico de armas.
González de los Santos dijo que han tenido comunicación con el Ejército y con la Fiscalía General de la República (FGR) para poder identificar sus antecedentes y establecer el móvil por el cual privaron de la vida al propietario de bodegas. En 2006, Prieto fue investigado por el delito de robo a transporte de carga.
El coordinador estratégico de Seguridad, Roberto Alarcón añadió que, ante la reacción tardía en este caso, la otra realidad es que “sigue siendo insuficiente” el estado de fuerza de los cuerpos policiales. Zapopan por ejemplo tiene una patrulla para vigilar diez colonias, en promedio, dijo. Además, no descartó que alguno de los elementos o mandos pudieran haber actuado en complicidad con los sicarios, dada la lentitud en la actuación y eso puede surgir como parte de las indagatorias.