En el marco del Día Mundial del Agua, la realidad en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) dista mucho de ser motivo de celebración. En distintas colonias, los reportes coinciden: agua con mal olor, apariencia turbia y una creciente preocupación por su calidad.
Lo que comenzó como una molestia aislada —un olor extraño al abrir la llave, comentarios entre vecinos, dudas sin respuesta— se ha convertido, con el paso de las semanas, en un problema generalizado que mantiene en alerta a cientos de familias.
La inconformidad ya salió a las calles. Cerca de 100 personas se manifestaron sobre Paseo Alcalde, a un costado del reloj de la cuenta regresiva rumbo al Mundial de Futbol 2026. Con la consigna “Más agua, menos Mundial”, los asistentes exigieron la emisión de una alerta sanitaria y cambios urgentes en la dirección del organismo operador del agua.
Durante la protesta, los manifestantes hicieron visible el problema de la forma más contundente: llevaron muestras de agua recolectada en sus propias viviendas y rompieron piñatas con los rostros del gobernador y del entonces titular del SIAPA, en señal de descontento.
Pero, ¿qué está pasando con el agua?
El Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) ha señalado que la situación responde, en gran medida, al deterioro de la infraestructura hidráulica, una red antigua que enfrenta constantes fallas. A esto se suman descargas irregulares de aguas contaminadas que ingresan al sistema, complicando los procesos de potabilización y afectando la calidad del suministro.
Frente a este escenario, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, reconoció la magnitud del problema y asumió lo que calificó como una “responsabilidad histórica” para rescatar al organismo. En su posicionamiento, destacó que, aunque el SIAPA arrastra una crisis institucional y presupuestaria desde hace años, su administración destinará los recursos necesarios para revertir la situación y garantizar el derecho humano al agua de calidad.
Como parte de las primeras decisiones, anunció el relevo en la dirección del organismo: el ingeniero Antonio Juárez Trueba deja el cargo, y en su lugar fue designado Ismael Jáuregui Castañeda, quien llega con la encomienda de implementar acciones inmediatas para atender tanto la mala calidad como la escasez del agua que afecta a decenas de colonias del AMG.
El mandatario también hizo un llamado amplio a la sociedad jalisciense —desde ciudadanos y líderes vecinales, hasta empresarios, gobiernos municipales y universidades— para sumar esfuerzos ante un desafío que calificó como uno de los más complejos que ha enfrentado la ciudad en décadas.
Mientras tanto, en los hogares del AMG, la preocupación sigue fluyendo, junto con el agua.