Guadalajara

Un escritor con honor a su apellido, que hace suyas las palabras y las moldea en un libro con relatos muy a tono con el momento: los campeonatos mundiales de futbol

Huellas iniciales, de Rubén Tornero

Huellas iniciales, de Rubén Tornero

Hay nombres que dan destino y significado a quienes los portan, como el de Amado Nervo, que llevaba la poesía en el nombre.

El de Amalia Guerra, pionera de las escritoras de su época, cuentista aguerrida, con dos hijas también artistas y del mismo apellido; las tres juntas eran dinamita.

O Milagros Palma, una escritora nicaragüense, que hizo el milagro de convertirse en francesa y fundar una editorial en París. Tenía algo de Darío, su compatriota.

Ernesto Flores; Beatriz Espejo; Carlos Fuentes (que no tuvo afluentes).

La excepción fue Octavio Paz, que contrariando a su apellido, libró una batalla de por vida con Elena Garro.

Podría seguir citando nombres de hombres y mujeres de Letras que parece que fueron bautizados con el propósito de hacer honor a su nombre.

Precisamente a Rubén Tornero, el nombre lo define: Darío, el poeta, se llamaba Rubén; y Tornero viene de torno, una herramienta que se utiliza para moldear, dar forma a un objeto para que cumpla una función específica, antes de ser moldeado es un objeto informe.

Lo mismo pasa con las palabras, están encerradas en un diccionario, alineadas de la A a la Z, como soldados. El escritor lo que hace es sacarlas de ese orden impuesto y ordenarlas por medio de la escritura para que cobren significado. Pasan de ser abecedario a ser poema, a representar la emoción, la tristeza, la esencia del ser humano.

No todos permiten dejar en libertad a las palabras que los habitan, son hombres de pocas palabras, encerrados en sí mismos.

Los escritores generosos, prodigan sus palabras en un acto de solidaridad, descubriéndose sin tapujos ante el lector.

Todo este largo preámbulo es para decir que Rubén Tornero hace honor a su apellido. En este libro hace suyas las palabras, las moldea y nos las presenta bajo el título de Huellas Iniciales, dos vocablos que definen su propósito: dejar huella de su paso por el mundo, un testimonio de quién ha sido.

Huellas Iniciales es un compendio de relatos, algunos muy a tono con el momento que vivimos, como el titulado “¿Has visto jugar a Messi?”, donde el tema es el fútbol: los campeonatos mundiales, llevados a cabo en México, los jugadores más reconocidos como Pelé, Maradona y Messi, entre otros. Pero el libro incluye también profundas reflexiones, que sonabluciones espirituales.

Esa es precisamente la finalidad de escribir, pero para ello hay que conocerse primero a sí mismo.

En las palabras de Rubén veo ese reconocerse, esa conciencia de quién es y de lo que lo rodea, rebelándose contra el silencio y el encubrimiento.

No todos se atreven a salir de su cueva personal, creen que afuera no hay nada, es la famosa alegoría de Platón.

Celebro esta manifestación de Rubén, y lo felicito por darnos a conocer las lecturas que lo motivaron; sus primeros pasos como escritor…

Uno más que ha contraído la pasión de crear y permite a su ser realizarse.

Después de estas Huellas Iniciales, seguramente vendrán otras, Rubén ya inició el camino y, como dice el poeta: “Se hace camino al andar”.

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Presentación del libro Huellas Iniciales, de Rubén Tornero

Viernes 10 de julio de 2026, 7:00 PM

Escuela de escritores SOGEM Guadalajara, Avenida Circulación Agustín Yáñez 2839, cerca de la Glorieta Minerva. Entrada libre

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