Guadalajara

La Unidad de Rescate de Fauna Silvestre dio seguimiento a tres ejemplares de Megalopyge opercularis para documentar su metamorfosis y llamar a la población a evitar afectaciones a esta especie.

Monitorean en Tlajomulco a la “oruga peluche” para conocer su ciclo de vida

La presencia de la llamada “oruga peluche” (Megalopyge opercularis) en el Área Metropolitana de Guadalajara suele generar preocupación entre la población, particularmente durante la temporada de lluvias.

En Tlajomulco, la Unidad de Rescate de Fauna Silvestre (URFST) realizó un monitoreo de tres ejemplares para conocer mejor su ciclo de vida y contribuir a desmitificar los riesgos asociados con esta especie.

El seguimiento permitió documentar que uno de los ejemplares permaneció más de 250 días en etapa de pupa. Posteriormente, el pasado 3 de agosto, eclosionó una hembra que dos días después comenzó a ovipositar sobre una pequeña rama.

Luis Alberto Cayo Cervantes, director de la Unidad de Acopio y Salud Animal Municipal (UNASAM), explicó que el proceso permitió conocer con mayor precisión el desarrollo de la especie.

“Nos dimos cuenta de que el ejemplar dura más de 250 días en estadio de pupa. Previamente, estuvo creciendo, comiendo, alimentándose y, cuando pasó este periodo, nació un ejemplar que, para fortuna de nosotros, fue una hembra, la cual ovipositó a los dos o tres días de haber eclosionado”, señala.

El monitoreo también permitió identificar algunas de las amenazas que enfrenta la especie durante la etapa en la que permanece dentro de su crisálida. Entre ellas se encuentran la caída de árboles durante las tormentas y el uso de pesticidas en áreas verdes.

La especie está presente en el Área Metropolitana de Guadalajara entre septiembre y noviembre. En su etapa adulta se convierte en una polilla que participa en la polinización, por lo que especialistas llaman a evitar su eliminación y favorecer una convivencia informada con la fauna nativa.

Cayo Cervantes destacó que la conservación del arbolado también está relacionada con la supervivencia de esta especie.

“Es una especie muy vulnerable a largo plazo, pues en esta temporada hemos visto que en una tormenta pueden caer hasta 60 árboles y, muchas veces, esos árboles se trituran y se pierde toda esta biodiversidad de esta especie, que es muy importante al tratarse de una polinizadora”, expresa.

El municipio señaló que la información obtenida durante el monitoreo servirá para reforzar las acciones de educación ambiental y conservación de la biodiversidad local.

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