Vivir en Guadalajara se ha vuelto una decisión cada vez más difícil. Los precios de la vivienda suben con rapidez y obligan a muchas familias a elegir entre pagar caro por estar cerca del centro o sacrificar tiempo y calidad de vida viviendo en la periferia.
¿Centro o periferia? El dilema cotidiano
Vivir cerca del centro ofrece acceso a servicios, trabajo y vida cultural, pero los precios de las casas suelen ser prohibitivos. Vivir en las afueras permite encontrar viviendas más amplias y a menor costo, pero implica traslados largos a veces más de dos horas diarias y mayores gastos de transporte y tiempo perdido.
Comparativa 2020 vs 2024 (precios y salarios)
- Zapopan (abril 2020): precio medio de vivienda $4,719,919.
- Tonalá (abril 2020): precio medio de vivienda $924,000.
- Zapopan (2024): precio medio de vivienda $6,437,500 —aumento aproximado del 36% en cuatro años.
- Tonalá (2024): precio medio de vivienda $1,380,000 —aumento aproximado del 49% en cuatro años.
Salarios promedio
- Abril 2020: empleo informal $4,180; empleo formal $5,980.
- 2024: empleo informal $5,630; empleo formal $7,030.
Estos números muestran que, aunque los salarios han crecido, el ritmo de aumento en los precios de la vivienda supera con creces la capacidad adquisitiva de la mayoría.

Ejemplos que ilustran el problema
- Hipoteca en Zapopan (valor 2020): con una casa de $4,719,919 y una hipoteca a 30 años, la cuota mensual estimada puede rondar los $24,830, cifra que supera con creces el ingreso disponible de muchas familias.
- Hipoteca en Zapopan (valor 2024): con una casa de $6,437,500 y condiciones similares, la cuota mensual estimada puede llegar a $33,850, fuera del alcance incluso de salarios por encima del promedio.
- Alternativa en Tonalá (2024): una vivienda de $1,380,000 podría implicar una cuota mensual aproximada de $7,260, que representa cerca del 29% de un salario de $25,000, una carga más manejable.
- Riesgo para salarios bajos: una persona con menos de $12,000 mensuales podría destinar más del 60% de su ingreso a una hipoteca, quedando con muy poco margen para gastos básicos o imprevistos.
Posibles soluciones y medidas urgentes
- Subsidios focalizados: diseñar apoyos directos y transparentes para la compra de vivienda que beneficien a quienes realmente lo necesitan.
- Mejorar el transporte público: invertir en redes de transporte eficientes que reduzcan tiempos de traslado desde la periferia y conecten mejor con el centro.
- Educación financiera: promover programas locales que enseñen a la población a planear sus finanzas, entender hipotecas y evitar sobreendeudamiento.
- Políticas de vivienda inclusiva: incentivar la construcción de vivienda accesible cerca de nodos de empleo y servicios, y regular la especulación inmobiliaria.
Cierre
El encarecimiento de la vivienda en Guadalajara ya no es un problema aislado: afecta la movilidad social, la calidad de vida y el futuro de generaciones enteras. Requiere respuestas coordinadas entre autoridades, sector privado y sociedad civil. Si no actuamos ahora, las próximas generaciones enfrentarán sacrificios aún mayores para acceder a una vivienda digna en la ciudad.