Metrópoli

Tristeza, incertidumbre y sentimientos encontrados se conjugan entre visitantes e instructores por el cierre del Deportivo Guelatao

Tras la noticia del cierre del deportivo los usuarios y residentes de la zona se han mostrado inconformes ante la decisión

Foto: Especial

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“Aquí empecé mis rehabilitaciones, gracias a las terapias de aquaeróbics pude volver a caminar, muchos de los vecinos acudíamos por la cercanía del lugar, pero de un momento a otro nos cancelaron las clases y nos dejaron a la Buena de Dios”, dijo a Crónica Doña Inés, antigua visitante del Deportivo Guelatao y quien lamenta que haya cerrado sus puertas este importante espacio.

Tras la clausura del deportivo el pasado 11 octubre, vecinos de la alcaldía Cuauhtémoc expresaron indignados el que se este espacio haya sido cerrado, y es que para muchos de los vecinos y visitantes, el ya no contar con este espacio implica una pérdida total de dar seguimiento a sus actividades de rehabilitación diaria, aunque para otros, esto es parte de una medida de seguridad necesaria.

Inés, vecina de la calle República de Chile, señaló a este diario que desde hace más de 3 años fue usuraria constante del deportivo, y recuerda que a pesar de las anomalías que tenía este centro de esparcimiento no había motivo para una clausura total, aunque dice que deberían de investigar el dinero invertido en el inmueble, ya que los visitantes también cooperamos para rehabilitarlo.

“En algunas ocasiones llegamos a cooperar con el personal de administración para rehabilitar los espacios dañados por los sismos, y es que este es un deportivo antiguo y muchas de las personas que vivimos en la zona éramos visitantes constantes del Guelatao y no se vale que nos lo quiten”, comentó con tristeza.

Desde el pasado 11 de octubre la entrada principal del deportivo está cerrada, por lo que ante tal situación los visitantes que se han encontrado con esta sorpresa han exigido una respuesta del destino que tendrá el inmueble, pero hasta ahora ni la administración del lugar ni las autoridades capitalinas han expresado algo.

“No estábamos enterados de las decisiones administrativas, jamás hubo un acercamiento o notificación, simplemente de un día a otro nos comentaron que ya no podríamos dar clases”, señaló Roberto Hernández, quien daba clases de boxeo en el deportivo.

El profesor comenta que, aunque varias zonas del edificio ya se encontraban dañadas, personal de la Alcaldía y de Protección Civil acudieron a las instalaciones para valorar los daños del deportivo.

“Luego del sismo del 2017 se hicieron diversos peritajes pero nunca nos dijeron que el edifico estaba en riego de colapso, por lo que es un hecho que la actual administración como la pasada no han realizado un buen trabajo”.

El maestro de boxeo señaló que una de sus preocupaciones es la pérdida de ingresos que obtenía impartiendo clases, pues ahora ya también se quedó sin su único trabajo.

En esa misma situación se encuentra Ernesto Heredia, instructor de lucha olímpica desde hace más de 10 años y quien comenta que esta situación es preocupante, ya que desde hace meses incluso antes de la pandemia la situación no era nada favorable.

“Ya se había registrado un decremento en el número de estudiantes, muchos de mis alumnos comenzaron a abandonar las clases por falta de interés, a otros no les gusta esta disciplina, por lo que optan por inscribirse a natación, box o futbol”, refirió el instructor de 67 años.

Asimismo, dice preocupado que a su edad no es tan fácil encontrar un nuevo trabajo, por lo que la clausura del deportivo implica la pérdida de 20 años de trabajo.

Otro sector afectado por el cierre de este importante espacio es el de los comerciantes, quienes comentaron que desde hace tiempo el deportivo había presentado descuido, y es que la parte trasera del inmueble era utilizada por grupos que no llegaban a ejercitarse y se ponían a ingerir bebidas alcohólicas e incluso drogarse.

“Llevo 5 años vendiendo frente al Guelatao todos los días y hay grupos de jóvenes jugando frontón en las paredes del lugar, nadie les dice nada y solo se la pasan fumando mariguana, y son ellos los que les han robado las bicis a los visitantes y usuarios del deportivo, y aunque la administración lo sabía no hicieron nada”, indicó Rogelio, vendedor de tacos que desconoce si con el cierre del lugar también afectará sus ventas.

Frente al deportivo se encuentra una vecindad y algunos vecinos del mismo comentaron que es preferible demolerlo, ya que las fallas estructurales ponen en riesgo la integridad de la vecindad y de los habitantes de la zona.

El cierre del deportivo ha generado muchas dudas entre los usuarios, como a Nayeli, una estudiante de natación quien comenta que la decisión de clausurarlo le resulta una sorpresa, ya que hace unos meses el deportivo había sido remodelado.

“En los pasillos del deportivo se dice que a Néstor Núñez le dieron 35 millones de pesos para que rehabilitara el lugar y creo solo le dio una manita de gato y se llevó el dinero, es por eso que lo cerraron, porque no están reparados los daños”, señaló.

Ahora visitantes e instructores esperan que esta decisión no sea permanente y pronto puedan volver a retomar sus actividades en este espacio que es como se segunda casa.