
Martes 20 de abril de 1999. Estudiantes del colegio Columbine High School en Colorado, Estados Unidos, se reúnen en el comedor para continuar con la rutina de la vida escolar que extrañamente era alterada por asuntos más allá de exámenes finales y bailes de celebración, sin embargo, la burbuja de la cotidianidad reventó con el primer disparo, el preludio de una matanza que marcaría la historia de Columbine, y probablemente del mundo, desde ese instante.
Lunes 20 de abril de 2026. Turistas y residentes en México visitan una de las zonas arqueológicas más famosas de Latinoamérica, la Pirámide de la Luna, patrimonio histórico que se convierte en un escenario de terror cuando los disparos son proferidos a campo abierto, aparentemente impulsados por los ecos de Dylan Klebold y Eric Harris, responsables de la matanza en Columbine y a quienes Jesús César ‘N’ presuntamente admiraba.
Tras veintisiete años de uno de los episodios más oscuros de la vida escolar en Estados Unidos, diversos ataques han sido inspirados en el tiroteo de Colorado, lista a la que Teotihuacán trágicamente se ha unido.
No obstante, ¿cuál es la razón detrás? ¿Qué existió en Columbine para que su mensaje de terror prevalezca en nuevos crímenes? Casi tres décadas atrás, Harris y Klebold se dirigieron a Columbine con la intención de superar el número de víctimas del terrorista Timothy McVeigh en 1995, pero jamás salieron para contar si su cruel crimen cumplió las expectativas, pues los dos estudiantes se suicidaron en la biblioteca del colegio.
La Matanza de Columbine y su conexión con el tiroteo en Teotihuacán
Funcionarios del Gabinete de Seguridad aseguraron que Jesús César ‘N’, el tirador en Teotihuacán, había estado influenciado por la Matanza de Columbine ocurrida en una escuela secundaria de Colorado, Estados Unidos.
De acuerdo con la Fiscalía del Estado de México, el agresor planeó y ejecutó su acción de manera solitaria, siendo señalado —por la investigación posterior de su perfil criminal— como una persona “psicopática”, caracterizada por una tendencia a replicar situaciones que ocurrieron en otros lugares, momentos y efectuadas por otros personajes; esta característica es catalogada en la psicología criminal como ‘copycat’.
Uno de los principales indicios que podrían señalar la inspiración de Jesús César ‘N’ en la tragedia de Columbine, es una fotografía alterada con Inteligencia Artificial en la que se encuentra posando en compañía de los jóvenes asesinos de esta matanza, Dylan Klebold y Eric Harris, quienes visten el atuendo con el que perpetraron su crimen en 1999.
Otro de los elementos señalados es la réplica de la fecha, 20 de abril, además de llevar a cabo un discurso de “sacrificar a los rehenes” durante el ataque, cuya rabia parecía replicar la que Klebold y Harris mostraron tanto en la matanza como días previos a ella, grabando sus discursos de odio hacia la sociedad.
Atentados inspirados en la Masacre de Columbine
Las psicópatas intenciones de Dylan Klebold y Eric Harris no sólo quedaron retratadas en videos estilo blog en los que solían despotricar sus odios personales, incluso grabando un sketch en el que “asesinaban” acosadores escolares, sino que sus palabras y actos prevalecieron en Columbine como un fantasma perverso, flotando fuera de las paredes del terror ahí vivido para cruzar el tiempo y las fronteras.
La Matanza de Columbine ha influenciado actos terroristas similares en Estados Unidos y otras partes del mundo, entre los que han destacado:
- Tiroteo en Suzano, Brasil (2019): dos exalumnos mataron a siete personas y se suicidaron; la policía confirmó la inspiración directa con Klebold y Harris.
- Tiroteo en Santa Fe, Texas (2018): El perpetrador se caracterizó por vestir una gabardina similar a la de los agresores de 1999.
- Tiroteo en Parkland, Florida (2018): El atacante investigó la masacre de Columbine y se grabó en video buscando notoriedad, de la forma que Harris y Klebold hicieron.
Ahora, el tiroteo en Teotihuacán —que provocó la muerte de una mujer canadiense y trece personas heridad— se une a la lista de crímenes vinculados a la tragedia en Columbine, notando patrones entre ambos ataques.
¿Por qué la Matanza de Columbine ha influido tanto en otros crímenes?
A pesar de que Dylan Klebold y Eric Harris han sido señalados como víctimas del acoso escolar y que, debido al resentimiento que sentían por la “élite” del colegio, perpetraron el tiroteo y atentado de bomba, la realidad es que ninguno de los agresores atacó a estudiantes que tuvieran que ver con el “bullying”, ni se ensañaron con deportistas, sino que sus víctimas fueron aleatorias y, en el caso de Isaiah Shoels de dieciocho años, motivada por odio racial.
A pesar de esto, ¿cómo es que Harris y Klebold se convierten en antihéroes atormentados en la comunidad del internet, causando una epidemia de admiración entre las personas que se identifican con sus discursos de odio a la sociedad y la élite?
En primer lugar, porque así es como Eric y Dylan querían ser vistos, promocionando su imagen en redes como “salvadores” de las injusticias, incluso si también admiraban figuras como Adolf Hitler y celebraban la matanza de personas en otros atentados terroristas.
Los discursos de estos jóvenes revelaban una profunda inestabilidad emocional en ambos, pero en sentidos opuestos. Mientras Harris era narcisista, manipulador y con ideas de superioridad, una frialdad emocional determinada por su organización en el atentado y su motivación de “causar el mayor daño posible” sin interesarse en su propia muerte. Klebold, por otra parte, era un joven depresivo, ansioso y suicida, vulnerabilidad que lo hizo el compañero perfecto para ejecutar la masacre.
Las personalidades de estos agresores reflejan los puntos opuestos de la humanidad, entre quienes se ven superiores y quienes canalizan su odio propio en un odio externo, además de que Klebold y Harris se encargaron de documentar sus ideas, planes y deseos tanto en video como por escrito, material psicópata que ha dado la vuelta al mundo y está al alcance de toda persona con la facilidad de un clic.