
Por la discapacidad de sus padres y por su modus vivendi, Ruby es objeto de burlas y cierta marginación por parte de varios de sus compañeros en la escuela, y ello la llena de cierto desasosiego y malestar, aunado al cansancio que a veces la invade en sus clases por someterse a largas jornadas de trabajo. Pero con todo, logra desempeñarse como una alumna regular. Y planea, una vez terminados sus estudios; dedicarse por completo al negocio familiar.
Tal decisión no es sencilla para la protagonista, ya que al ser la única persona capaz de escuchar y hablar en su familia, con el tiempo se ha vuelto la intérprete de ellos cuando se trata de hacer negocios o de comunicarse con el resto del mundo. Y esa dependencia se intensificará, cuando sus padres toman varias decisiones importantes con miras a montar su negocio de forma independiente, y ello requerirá de su presencia y apoyo en todo momento.
Así, al interior de la familia Rossi brotarán varios conflictos por estos inminentes cambios, y Ruby se verá obligada a tomar las riendas de su vida y su futuro, y a su vez asumir decisiones nada fáciles. Finalmente, todo el asunto terminará por resolverse de la mejor manera.
Con este argumento -prácticamente una calca de la cinta original- Sian Heder desarrolla una comedia con tintes melodramáticos, sobre el proceso de maduración de una joven quien debe de enfrentarse a sus dudas y miedos para alcanzar la felicidad, al tiempo que su familia también debe de atravesar por procesos de reajuste y cambios, y sobre todo, de comprender que, en lo tocante a los hijos; la libertad y la confianza se imponen a la necesidad.
Desde luego, es inevitable la comparación con la obra original, respecto de la cual no presenta grandes diferencias ni novedades. De hecho, y a pesar de contar prácticamente con la misma trama, conflictos y desenlace, la versión de Heder se percibe como mucho menos lograda, incluso un tanto menor en lo que toca a su fuerza emotiva y sus impacto en el espectador.
Y desde luego, funciona mejor para aquel espectador que no conoce a La familia Bélier, al lado de la cual, solo es un simple -aunque bienintencionado- cover.
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