
La Unión Cristianodemócrata (CDU) alemana optó ayer por el continuismo y, tras 18 años bajo el liderazgo de la canciller Angela Merkel, entregó la jefatura del partido a su leal secretaria general, Annegret Kramp-Karrenbauer, pese al fuerte empuje del ala derechista del partido.
AKK, como se denomina a la secretaria general del partido, se impuso por un estrechísimo margen, de tres puntos, al representante del ala derechista, Friedrich Merz.
Pese a la victoria de la leal AKK, el auge del ala más dura de la CDU supone un serio aviso a la canciller Merkel, que divisa un final de mandato en el gobierno alemán amenazado por el auge de la extrema derecha de Alternativa para Alemania (AfD).
En cualquier caso, el resultado de ayer facilita el propósito de Merkel de agotar, como jefa del gobierno, la legislatura, previsiblemente, en 2021.
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