
La calidad del aire en las ciudades de la República mexicana requiere de nuevas tecnologías que están emergiendo y que pertenecen al campo llamado inteligencia de datos. Esa tecnología puede informar sobre las condiciones de contaminación, en tiempo presente, en zonas muy específicas de las ciudades, afirmó el Premio Nobel de Química mexicano Mario Molina, quien encabezó ayer el seminario sobre “Monitoreo de calidad el aire en sistemas urbanos complejos”, convocado por el Centro Mario Molina y la Agencia Francesa para el Desarrollo (AFD).
En el encuentro se analizó cómo se hacen los monitoreos del aire en lugares diferentes del mundo: París, Londres, Ciudad de México y la zona industrial de Salamanca, en Guanajuato.
“Actualmente se usan equipos que pueden ayudar a la previsión de fenómenos atmosféricos complejos. Queremos explorar diferentes metodologías que se usan en las redes de monitoreo de contaminantes, en diferentes partes del mundo y queremos explorar el potencial de la inteligencia de datos, con tecnología emergente, para gestionar la calidad del aire”, dijo el científico mexicano, egresado de la UNAM y quien recibió el Premio Nobel de Química, en 1995, junto con Paul Crutzen y Sherwood Rowland, por sus aportaciones para entender la manera como era dañada la capa de ozono del planeta por la liberación de los gases de uso industrial llamados Cloro-Flouoro-Carbonos (CFCs).
El encuentro también fue encabezado por el director de la Agencia Francesa para el Desarrollo en México, Jean-Baptiste Sabatié, quien dijo que el tema de la calidad del aire y la contaminación del aire genera debate en muchos países, pues no sólo se trata de un tema de salud, sino que la contaminación ambiental también tiene fuertes efectos en la economía e incluso, por ser un tema complejo, se usa muchas veces como herramienta de argumentación ideológica política.
“El monitoreo de la calidad del aire es un tema muy importante en las ciudades, pero también se requiere más eficiencia en el análisis de datos. La Agencia Francesa para el Desarrollo apoya proyectos que ayudan a avanzar en el cumplimiento de los acuerdos adoptados en los Acuerdos de París sobre Cambio Climático, por eso hemos apoyado este diálogo en el que está expertos de diferentes países”, dijo Sabatié en su intervención de apertura.
PREOCUPACIÓN CIUDADANA. La contaminación del aire se ha convertido en una preocupación mayor para los ciudadanos y cada vez es mayor la demanda que hay de datos confiables sobre la calidad del aire, como coincidieron en señalar directivos e investigadores de México, Francia, Reino Unido, España y Estados Unidos, en el encuentro organizado por el Centro Mario Molina y la AFD.
Por parte del gobierno federal de México, el doctor Víctor Hugo Páramo, del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) dijo que el tema de la calidad del aire impacta y preocupa en muchos grupos de la población.
“La gente está preocupada por los cambios que se observan en el clima, pero sobre todo preocupa mucho los cambios en la atmósfera y la calidad del aire. Las ciudades tienen indicadores de la calidad del aire que son preocupantes y esto es lo que hace muy claro que necesitamos mejores métodos para medir los síntomas de la enfermedad y, como si se tratara de un enfermo, aplicar las medicinas y soluciones que corresponden”, indicó el doctor Páramo, quien es Coordinador General de Contaminación y Salud Ambiental, del INECC.
En el encuentro estuvo presente Karine Leger, directora general del organismo que mide la calidad del aire en la capital de Francia, llamado Airparif. Ella explicó que tres de las grandes tareas que se han hecho en París son: 1) Monitoreo, 2) Comunicación rápida con la sociedad, y 3) Modelos y predicción de escenarios.
Indicó que Airparif tiene la responsabilidad de entregar a las autoridades la información más reciente y más acertada sobre la contaminación del aire para poder ayudar al gobierno a enfrentar episodios graves de contaminación ambiental, como los registrados en 2014.
Para cumplir con su función, Airparif usa 65 estaciones de monitoreo de contaminantes, pero también tiene estaciones especiales por cruceros y cuenta con sistemas de procesamiento de datos que permiten hacer mapas de sobre la presencia de contaminantes a niveles muy detallados de barrios o cruceros. Otros de los servicios que se ofrecen, gracias al procesamiento de grandes bases de datos, son programas y aplicaciones para que los ciudadanos puedan saber qué tanto están expuestos a la contaminación cuando se transportan en bicicleta, transporte de pasajeros o en sus vehículos privados.
“La comunicación con los ciudadanos es imprescindible en las estrategias de manejo de calidad del aire, pues los propios ciudadanos influyen, con sus acciones, para que mejore o empeore la cantidad de contaminantes. Por eso también usamos la tecnología para estarles informando lo más rápido posible, a través de aplicaciones o de servicios de información en redes sociales. Es muy importante que haya una percepción fuerte entre los ciudadanos sobre su participación en el mejoramiento de la calidad del aire y esto genera, al mismo tiempo, que ellos pregunten por más información y por más acciones de mitigación”, dijo Leger.
En el mismo foro participaron expertos como Ramón Álvarez, jefe científico del Fondo para la Defensa Ambiental y el Programa Respira Londres; así como Olivia Rivera, directora del sistema de monitoreo de la Ciudad de México y Carlos Aarón Ávila, director de Gestión de Calidad del Aire, del Instituto de Ecología de Guanajuato, quien habló del Patronato para el Monitoreo de Calidad del Aire en la zona industrial de Salamanca.
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