
El partido por los octavos de final entre México e Inglaterra ha levantado la expectativa nacional e internacional como nunca en los últimos 40 años. Desde los pleitos de Liam Gallagher en redes sociales con aficionados, pasando por la posible ‘serenata’ en el hotel de concentración y el cambio de horario que tendrá el encuentro de este domingo 5 de julio. Ahora, un nuevo tema ha surgido con la posibilidad de que los jugadores británicos utilicen el viagra como una medida para contrarrestar los efectos de la altura en la cancha del Estadio Ciudad de México
Viagra: el arma secreta de Inglaterra para rendir ante México
De acuerdo con Charle Gordon, periodista inglés del diario The Sun, el equipo estaría considerando la opción de utilizar el viagra como una medida para ayudar al rendimiento del equipo sin caer en una acción de dopaje, ya que esta sustancia no está prohibida por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés).
“Es muy desafiante. Además de las múltiples ventajas que ya tienen, el récord que tiene México en el Azteca habla por sí mismo ¿no? Son increíblemente exitosos ahí y eso es porque es muy difícil todo ahí. Hay menos oxigeno disponible cuando vas a esa altitud, es menos oxigeno para tus músculos y tu cerebro. Durante los 90 minutos, eso te va a fatigar más rápido. Ya lo vimos en el 2010 cuando jugaron a más de 1,200 pies de altura”, señaló un experto para el rotativo británico.
El Viagra no está incluido en la Lista de Sustancias y Métodos Prohibidos de la WADA para 2026, por lo que su uso no constituye una infracción antidopaje. La agencia revisa anualmente qué sustancias deben prohibirse y solo incorpora aquellas que cumplen al menos dos de tres criterios:
- Que mejoren (o puedan mejorar) el rendimiento deportivo
- Que representen un riesgo para la salud del atleta
- Que vulneren el espíritu del deporte.
¿Cómo podría el viagra ayudar a la Selección de Inglaterra a soportar la altura del Estadio Azteca?
En cuanto a sus efectos fisiológicos, el viagra es un vasodilatador que relaja los vasos sanguíneos, especialmente en la circulación pulmonar. En teoría, esto puede reducir la presión en las arterias pulmonares y favorecer un ligero aumento de la oxigenación de la sangre cuando una persona realiza ejercicio en condiciones de hipoxia, como ocurre a gran altitud.
Sin embargo, la evidencia científica disponible indica que esos cambios fisiológicos no se traducen de forma consistente en una mejora del rendimiento deportivo. Una revisión sistemática de ensayos clínicos encontró que, aunque el viagra reduce la presión arterial pulmonar y puede producir un incremento moderado de la saturación de oxígeno en algunos casos, no mejora de manera fiable el rendimiento físico en condiciones de hipoxia y cualquier beneficio observado suele ser pequeño o limitado a ciertos individuos.