Cronomicón

La obra de danza-teatro del colectivo Trenzas Deshojadas regresa a escena como un ritual poético que transforma la vulnerabilidad femenina en movimiento, desde la memoria y la sanación

“Hierbas para la tristeza”: cuando la danza hace raíz y la pena florece

La tristeza también sabe germinar. A veces lo hace en silencio, bajo la tierra, en capas profundas donde la memoria y el cuerpo guardan lo que no siempre se puede nombrar.

“Hierbas para la tristeza” del colectivo Trenzas Deshojadas

De ese suelo simbólico brota Hierbas para la tristeza, una obra de danza-teatro mexicana creada por el grupo Trenzas Deshojadas, que ha logrado consolidarse como una de las propuestas escénicas más potentes y sensibles del panorama contemporáneo en Jalisco.

Dirigida por Katia Romero Carrillo, la pieza se plantea como un ritual escénico que convoca al espectador a mirar de frente los procesos femeninos: la herida, la resistencia, la colonización de los cuerpos y, sobre todo, la posibilidad de sanar juntas. No desde la prisa ni desde el mandato de “superar” el dolor, sino desde la escucha, el movimiento y la colectividad.

Ese enfoque ha resonado con fuerza en el público. En enero pasado, Hierbas para la tristeza fue una de las grandes ganadoras de la séptima edición de los Premios del Público a las Artes Escénicas de la Universidad de Guadalajara, al obtener tres reconocimientos: Mejor Espectáculo Dancístico, Mejor Coreografía y Mejor Diseño de Escenografía. Además, la obra fue nominada por el público a Mejor Diseño de Iluminación, gracias al trabajo de Noemí Saavedra.

“Hierbas para la tristeza” del colectivo Trenzas Deshojadas

Más allá de los premios, la pieza destaca por su construcción simbólica. Uno de los elementos más poderosos en escena es el velo de novia. Tradicionalmente asociado al cuidado y la protección, el velo también ha funcionado históricamente como un dispositivo que invisibiliza a la mujer, retirado solo por el varón para “presentarla” ante la sociedad. En Hierbas para la tristeza, ese velo no desaparece sin más: se transforma. Crece con las responsabilidades, con las exigencias del deber ser, con los comportamientos impuestos a lo femenino. La pregunta queda suspendida en el aire: ¿qué significa ser esposa?, ¿qué raíz sostiene esa palabra?, ¿qué cargas simbólicas arrastra?

La obra se inspira en el Manual para sanar juntas de Yadira López y dialoga con ideas de autoras como Clarissa Pinkola Estés, para construir un lenguaje corporal que cruza lo íntimo con lo político. En escena, cada intérprete se vuelve hierba y cuerpa a la vez: algunas presencias brotan luminosas, otras cargan cicatrices visibles, otras más se resignifican en movimiento. Todas, sin excepción, danzan.

El dispositivo escénico refuerza esa idea de siembra viva. La atmósfera musical y sonora, creada e interpretada en vivo por Paul Campo (Paullie), combina instrumentos prehispánicos y contemporáneos en una fusión ritual que acompaña y sostiene el viaje emocional de la pieza. La música no ilustra: convoca. A ella se suma la participación poética de Marina Ruiz y Rosa Salazar, cuyas palabras se integran al tejido escénico como raíces que atraviesan el tiempo.

“Hierbas para la tristeza” del colectivo Trenzas Deshojadas

Con una duración de 55 minutos, Hierbas para la tristeza se inscribe en la danza experimental, pero su lenguaje es accesible desde la emoción y la experiencia compartida. Está dirigida a público adolescente y adulto, y propone un espacio seguro para mirar la tristeza desde otro lugar: no como algo que deba esconderse, minimizarse o resolverse rápido, sino como una potencia transformadora cuando se le permite moverse.

Trenzas Deshojadas, definido como un laboratorio de movimiento y percepción, ha construido con esta obra una metáfora dancística que cuestiona la simbología con la que se representan los cuerpos femeninos en la cultura. La pieza invita a repensar su valor, su historia y su capacidad de resistencia, apostando por una escena donde la vulnerabilidad no es debilidad, sino materia fértil.

En tiempos que exigen productividad incluso al dolor, Hierbas para la tristeza abre un paréntesis necesario. Un ritual escénico donde lo subterráneo de la mujer y la danza florecen, y donde la pena, al fin, encuentra un lugar para ser escuchada.

“Hierbas para la tristeza” del colectivo Trenzas Deshojadas

HIERBAS PARA LA TRISTEZA

Grupo: Trenzas Deshojadas (laboratorio de movimiento y percepción)

Dirección y coreografía: Katia Romero Carrillo

Género: Danza experimental

Duración: 55 minutos

Público: Adolescentes y adultos (+15)

Música en vivo: Paul Campo (instrumentos prehispánicos y contemporáneos)

Poesía: Marina Ruiz y Rosa Salazar

FUNCIONES:

Viernes 20 y 27 de febrero – 20:00 horas

Sábado 21 y 28 de febrero – 19:00 horas

Sede: Teatro Alarife, Guadalajara (Av. Prol. Alcalde 1351, Miraflores, Guadalajara)

Boletos: Disponibles en taquilla y en línea:

https://voyalteatro.com/cartelera/8107

● General $220

● Estudiantes, docentes y 3era edad $160

● Preventa online $150 (hasta un día antes de cada función)

● Paquete de 5 boletos por $600

“Hierbas para la tristeza” del colectivo Trenzas Deshojadas

ELENCO Y ARQUETIPOS

  • Pamela Burgos — Gaia: La que contiene todas las heridas y semillas. En su tristeza hay vida latente.
  • Jimena Cervantes — Mujer Raíz: La que se desentierra de la tierra seca para sembrarse en tierra fértil.
  • Katia Romero — La Hilandera de Sombras: La que carga la jaula sin saber que puede soltarla.
  • Jessica Montes de Oca — Mujer Esqueleto: La que vive en constante llanto. Las lágrimas abren la tierra.
  • Melissa Estañol — Mujer Salvaje: La que resurge luminosa, con cicatrices y alma coloreada.

  • Viviana Lara — Aulladora del Umbral: La que grita hasta romper el cielo interno. Su pena se hace vibración.
  • Jennifer Cruz Ulloa — Mujer Fuego: La que goza y se apropia de su cuerpa. Su placer es libertad.
“Hierbas para la tristeza” del colectivo Trenzas Deshojadas

CRÉDITOS

Compañía: Trenzas Deshojadas

Dirección: Katia Romero

Producción: Enrique Arroyo

Asistencia gral: Jennifer Cruz Ulloa

Creadoras escénicas: Jimena Cervantes, Melissa Estañol, Pamela Burgos, Jessica Montes de Oca, Jennifer Cruz Ulloa, Katia Romero, Viviana Lara

Poesia: Marina Ruiz

Musica original: Paul Campos

Iluminación: Noemí Saavedra

Vestuario: Andrea Saravasti

Instalacion: Jimena Cervantes

Diseñadora grafica: Blanca Cervantes

Fotografía: Gonzo Bojorquez

“Hierbas para la tristeza” del colectivo Trenzas Deshojadas

SOBRE LA COMPAÑÍA:

Trenzas deshojadas es un laboratorio de movimiento y percepción fundado en 2020, que explora la danza y la ritualidad como lenguajes de refugio y creación colectiva. Su trabajo se desarrolla a través de procesos colaborativos, dramaturgias físicas y exploraciones prolongadas que evolucionan proyecto a proyecto. Actualmente desarrollan el laboratorio ¿Qué sueñan lxs cuerpxs cuando danzan?, enfocado en el vínculo entre sueño, movimiento y territorio onírico.

Lo más relevante en México