La noticia fue contundente: MTV desaparece. El canal de videos musicales más poderoso del mundo cerró transmisiones el 31 de diciembre de 2025.

Durante años no tuvo competencia: era música todo el día, principalmente rock, y una programación que marcó a varias generaciones. ¿Cómo olvidar Beavis & Butthead, Daria, Headbangers Ball, In Concerto Raizónica, aquella ventana al rock latino?
MTV fue influencia, innovación y popularidad. No solo programaba música: también ofrecía contenidos alternativos para la juventud de su tiempo. Pero las tendencias cambian, la juventud también. Renovarse o morir, dicen.

Y MTV murió casi sin que nadie lo lamentara: en el olvido, de la manera más deplorable. “De pena ajena”, diría mi abuelita.
Entre todas sus ideas brillantes hubo una que resultó particularmente memorable: MTV Unplugged. Primero en inglés, claro. Ahí quedaron para la historia el recital de Nirvana desde Nueva York, el contundente desenchufado de Alice in Chains o Pearl Jam siendo, bueno, Pearl Jam. Conciertos íntimos, crudos y memorables.
En español, el MTV Unplugged latino también dejó huella. Pasaron por ahí Los Fabulosos Cadillacs, Los Tres de Chile, Caifanes, Zoé y varios más. Todos muy buenos, sin duda. Pero si hay que elegir el más mejor, me quedo con el inigualable y maravilloso Comfort y música para volar de Soda Stereo.

La grabación se realizó el 12 de marzo de 1996 en Post Edge Studios, en Miami, Florida, frente a apenas cien invitados especiales. El resultado fue un directo poderoso e inolvidable. El álbum salió el 25 de septiembre de ese mismo año y mezcló canciones grabadas en vivo con otras en estudio. Años después, en 2007, apareció una versión ampliada con las trece piezas completas de la sesión original. Rock alternativo, neopsicodelia, art rock, dream pop… etiquetas muchas, pero lo importante es que ahí quedaron versiones memorables de “En la ciudad de la furia”, “Entre caníbales”, “Un misil en mi placard”, “Té para tres” y “Ella usó mi cabeza como un revólver”, bajo la producción de Gustavo Cerati y Zeta Bosio.
Y tú, ¿qué hacías hace 30 años? Yo no recuerdo demasiado, pero sé algunas cosas: el mezcal no era caro y pegaba con madres; el tequila no era un lujo, lo tomaba el proletariado; las alitas no costaban más que el mismo pollo. Y, sobre todo, si ibas a un concierto, le ponías toda tu atención, porque todavía no existían los teléfonos inteligentes para distraerte.

Hace tres décadas también ocurrió algo más por acá. En 1996, Soda Stereo visitó Guadalajara para presentarse en la Plaza de Toros durante la gira de Sueño Stereo. Pero esa… esa es otra historia.