
A ver, ¿cómo era el tema para la próxima sesión? Metáforas en un texto erótico. Está difícil. Pues ahora no se me ocurre pensar en nada más que en ti y la falta que me haces. Pues ya está, voy a escribir sobre cómo te extraño por las noches, en las veces que sueño contigo y no quiero despertar, ¿será que apagué la estufa? Huele medio raro, voy a checar. Qué tonta, dejé el agua hirviendo para poner la Jamaica y se evaporó toda, se quemó un poco la olla, pero ya la lavé bien y puse más, ¿en qué estaba? Ah, sí. Te deslizas sigiloso bajo la sábana, despacio, dulcemente. Pero los adverbios casi siempre suenan mal, ¿lo dejo así? Vamos a ver al final cómo suena… mi cuerpo despierta al sentirte y mi corazón se detiene por unos momentos… ¿será que el corazón se puede detener por momentos? A ver, déjame buscar en Google. Pues al final no me quedó muy claro, pero cómo aprendí sobre las arritmias cardíacas, al final lo reviso. La alegría me desborda, pero no quiero ahuyentarte. ¿Alguna vez te ahuyentó mi alegría? Me parece que no, a no ser de aquella vez que cambié de siquiatra y me dio una pastilla que me aceleraba toda, dijiste que parecía Daffy Duck, pero después me dieron unos terribles ataques de ansiedad, y ooootro cambio de siquiatra, ¡ay! Entonces, ¿en qué iba? pero no quiero ahuyentarte. Hace tanto que no venías, que mi cuerpo está seco de extrañarte, de llorar. Ya me dio tristeza, voy por un Kleenex. ¡El agua! Ya debe estar hirviendo, voy a echar la Jamaica en le olla y le sigo con la tarea. Somos bosque, tronco, ramas, musgo y hiedra que se enredan, se entrelazan… ¡la basura! Hay que sacarla, porque hay mucha, qué bueno que me acordé, luego se me olvida y ando corriendo en la mañana para que se la lleven. ¿Qué hora es? ¿Ya me tomé las medicinas? Voy a checar… Pues no supe y me la tomé, espero que no haya sido doble. Por fin mis ramas secas se humedecen y extienden, el musgo resucita… El musgo, ¿cómo se reproduce? ¿es un hongo o qué? a ver. Pues resulta que son plantas, qué interesante. ¿En qué me quedé? El musgo resucita y espera pegarse a tu tronco, volverse uno solo, para siempre. Eso de para siempre, ¿no se oye muy cursi? a mí me gusta. ¿Será que me estoy haciendo vieja y ridícula? Como la viejita del libro que estamos leyendo en el Círculo de lectura, ay, no. Me faltan muchas páginas todavía, pero como que no me acabo de enganchar con la historia. ¡Qué sueño! Se me hace que sí me tomé la pastilla dos veces, porque siento los ojos arenosos y los párpados pesadísimos, creo que me voy a dormir y mañana termino.