
El movimiento Fuerza Migrante, que agrupa a migrantes mexicanos en Estados Unidos, calificó como un avance histórico la reforma electoral que incorpora, por primera vez de manera explícita, diputaciones federales reservadas para migrantes mexicanos residentes en el extranjero.
La iniciativa incluye ocho diputaciones de elección exclusiva para la población migrante, lo que eleva a rango constitucional el derecho de las y los migrantes a votar y ser votados desde el exterior, afirmó Alma Neri, representante de Fuerza Migrante en Jalisco.
Sin embargo, la reforma electoral tiene aún pendientes porque al eliminarse la representación proporcional en el Senado, se limita la posibilidad de que haya senadores migrantes.
“Exactamente. Todavía no se garantiza en el Senado aún cuando ya se permitirá de manera explícita -que esto es un gran avance- que de manera constitucional ya estén garantizados esos ocho espacios para la diaspora mexicana, pero en el Senado estaremos pendiente de lo que ocurra en la Cámara de Senadores”, dijo.
Fuerza Migrante subrayó que el avance que significará la Reforma Electoral para ellos, deberá acompañarse de ajustes en la legislación secundaria para garantizar el ejercicio pleno de los derechos políticos desde el exterior.
Entre los puntos prioritarios señalan que debe fortalecerse el padrón de mexicanos residentes en el extranjero, facilitar la credencialización fuera del país, eliminar trabas administrativas para el registro y participación y ampliar el voto migrante en elecciones federales y locales, incluyendo gubernaturas y ayuntamientos.
Alma Neri expresó: “Sí, porque sigue siendo muy tortuoso este tema de la credencialización y que cuando tienen que ir a votar, porque es un derecho y ellos lo toman a bien votar, resulta que no es suficiente el tema de los espacios para poder votar, las boletas no son suficientes. Lo vimos en el proceso anterior de 2018, donde mucha gente se quedó con las ganas y no pudo salir a votar, no pudo llegar”.
La agrupación Fuerza Migrante plantea el reto en la armonización de la legislación secundaria para que los congresos locales fortalezcan la llegada de migrantes a las legislaturas estatales, como es el caso del Congreso de Jalisco.
Los migrantes organizados piden al Congreso de la Unión abrir un diálogo plural que permita perfeccionar la reforma y consolidar una representación efectiva de la comunidad migrante en todos los niveles de gobierno.