
Más de 40 riders de élite provenientes de 12 países participaron en esta competencia internacional, que forma parte del Año de los Mundiales 2026, impulsado por la Secretaría de Turismo de Jalisco.
Durante el puente vacacional de mayo, el evento atrajo a más de 22 mil asistentes y contó con cobertura internacional, fortaleciendo el posicionamiento del destino en el segmento de turismo deportivo y de aventura.
La edición 2026 reunió a figuras destacadas como Tomáš Slavík, Sam Pilgrim, Bienvenido Aguado, Nicholi Rogatkin, Antoine Bizet, Rémy Métailler, Kilian Bron y Johny Salido, con alianzas mediáticas que incluyeron ESPN, Fox, Disney+, National Geographic, Televisa y TV Azteca.
El circuito partió del Mirador del Cerro de la Cruz y concluyó frente al Océano Pacífico, con un diseño técnico a cargo de Ollie Wilkins, Christian Fairclough y Liam Mason.
En la prueba de velocidad, Camilo Sánchez obtuvo el primer lugar, seguido por Jero Paez y Fabián Alcántar; mientras que en la modalidad de freestyle, el triunfo fue para Nicholi Rogatkin, con Bienvenido Aguado y Sam Pilgrim en segundo y tercer sitio, respectivamente. El reconocimiento Best Trick fue otorgado a Bienvenido Aguado.
Además de la competencia, los atletas impartieron una clínica gratuita para niñas, niños y jóvenes amateurs, promoviendo la práctica segura del deporte y la convivencia con exponentes internacionales.
Con estas acciones, Jalisco reafirma su capacidad para albergar eventos de carácter global y proyecta la realización de la edición 2027 como parte del calendario internacional de Downhill & Freestyle.

El evento generó una derrama económica significativa para Puerto Vallarta, beneficiando a la hotelería, la industria restaurantera y los servicios turísticos locales. La ocupación hotelera alcanzó niveles superiores al 90 %, consolidando al destino como uno de los puntos más atractivos para el turismo deportivo en México y América Latina.
Asimismo, la competencia fortaleció la imagen internacional de Jalisco como sede de eventos de alto rendimiento, impulsando la colaboración entre autoridades, patrocinadores y comunidades locales. Este modelo de organización se perfila como referente para futuras ediciones de deportes extremos y actividades de aventura en la región.