
Con una visión que combina arte, identidad y gestión cultural, Arnulfo Salazar Aguirre, egresado de Artes Visuales del CUAAD, impulsa la preservación de las tradiciones artesanales de Jesús María, Jalisco, junto a creadores locales como la familia Orozco, guardianes de la cerería tradicional.
Desde su regreso al municipio, Salazar Aguirre ha promovido el trabajo con hoja de maíz y la cera escamada, técnicas que han trascendido fronteras y se han presentado en México, Estados Unidos y España. Su obra, elaborada con pigmentos orgánicos y materiales del campo, busca narrar historias rurales y fortalecer el sentido de pertenencia.
La familia Orozco, con más de 100 años de tradición en la cerería, continúa elaborando figuras con cera de abeja mediante procesos artesanales que incluyen escarchado, blanqueado y moldeado. Hoy forman a la cuarta generación y ofrecen talleres para compartir este legado con la comunidad.
Gracias al trabajo conjunto, sus piezas han sido reconocidas en concursos nacionales y han ganado el Primer lugar en la categoría de Cerería en el Gran Premio Nacional de Arte Popular 2025. Para Salazar Aguirre, difundir estas expresiones es una apuesta por mantener viva la identidad regional frente a los retos de la globalización.
El impacto de estas iniciativas no se limita al ámbito cultural, pues también fortalece la economía local al abrir espacios de comercialización y exhibición para los artesanos. La difusión de estas piezas en ferias y concursos nacionales e internacionales ha permitido que Jesús María sea reconocido como un referente en la preservación de técnicas tradicionales.
Asimismo, la colaboración entre generaciones ha sido clave para mantener vivas estas prácticas. Mientras los mayores transmiten el conocimiento, los jóvenes aportan nuevas ideas y creatividad, logrando un equilibrio entre tradición e innovación que asegura la continuidad de estas expresiones.
Finalmente, tanto Salazar Aguirre como la familia Orozco coinciden en que la artesanía es más que un oficio: es un símbolo de identidad y orgullo comunitario. Su trabajo busca que las nuevas generaciones asuman estas tradiciones como propias y las proyecten hacia el futuro, consolidando a Jesús María como un bastión cultural de Jalisco. (Con información de la UdeG)