
La Universidad de Guadalajara (UdeG) se mantiene como referente en el manejo responsable de residuos electrónicos gracias a la campaña Rec-olectrón, que en su quinta edición alcanzó la recuperación de 75.5 toneladas de aparatos en desuso. Los recursos obtenidos fueron donados a la Asociación de Distrofia Muscular de Occidente, AC, para la adquisición de insumos, equipo médico y terapias.
En esta edición participaron 83 escuelas de 49 municipios de Jalisco, superando la cifra de 2025, cuando se recolectaron 72 toneladas. La coordinadora de Sostenibilidad de la UdeG, maestra Graciela Domínguez López, subrayó la importancia de dar una disposición final adecuada a estos materiales, que contienen sustancias dañinas para el ambiente. Recordó que Jalisco genera alrededor de 82 mil toneladas de basura electrónica al año, equivalente a llenar 12 veces el Estadio Akron.
Entre los aparatos recolectados predominan electrodomésticos como aspiradoras y licuadoras, mientras que los celulares apenas representaron 0.2 por ciento del total. El impacto ambiental positivo se tradujo en la mitigación de 40 toneladas de CO2, el ahorro de 184 mil litros de agua y la reducción de 155 mil kwh de consumo energético.

La maestra Zareth Eliasibh Rubio Ángel, integrante de la Coordinación de Sustentabilidad, destacó la participación de las preparatorias de Etzatlán y Ahualulco, que recolectaron 10.5 y 9.7 toneladas respectivamente, gracias a la movilización comunitaria de estudiantes. El punto instalado en la Rectoría General logró reunir 12.1 toneladas en una semana.
La directora de la Asociación de Distrofia Muscular de Occidente, Evangelina Orozco Hernández, agradeció la solidaridad ciudadana y el compromiso de la UdeG: “Esto no sólo brinda esperanza, es dignidad para nuestros pacientes que carecen de atención médica y terapias necesarias para mejorar su calidad de vida”.
El joven Gilberto Alcaraz González, beneficiario de la asociación, resaltó que estas iniciativas no sólo ayudan al medioambiente, sino también a prolongar la esperanza de vida de quienes padecen esta enfermedad: “Nos han dicho que nuestra esperanza de vida es hasta los 20 años, pero gracias a las terapias puede ser de 40 años o más”.