Metrópoli

Ante ausencia de autoridades, motociclistas y jóvenes "alegres" hacen sus desmanes en Área Natural Protegida

De lugar apacible para pasear mascotas, ver fauna y flora común del humedal, La Ciénega o El Triángulo se está convirtiendo en pista de carreras y bar al aire libre

Title: Áreas Naturales Protegidas en Xochimilco y San Gregorio Atlapulco
Title: Áreas Naturales Protegidas en Xochimilco y San Gregorio Atlapulco Title: Áreas Naturales Protegidas en Xochimilco y San Gregorio Atlapulco (La Crónica de Hoy)

La principal función de un ANP es la protección y conservación de recursos naturales de importancia especial, ya sean especies de fauna o flora que se encuentran catalogados en algún estatus de riesgo (raras, amenazadas, endémicas, peligro de extinción) o bien de ecosistemas representativos a nivel local, regional, país e incluso internacionalmente.

Las principales problemáticas a las que está sujetas las ANP son principalmente provocadas por el hombre y entre ellas se encuentran:

Y muchas de esas problemáticas se han presentado en La Ciénega: incendios provocados, invasiones, y actividades recreativas sin orden y no acordes al lugar.

La Ciénega, mejor conocida como El Triángulo, un lugar ubicado entre Canal de Chalco, Canal Nacional y Periférico, atrás del Mercado de Plantas y Flores y colindante con la colonia Lomas Estrella 2ª. Sección, ha servido por muchísimos años como lugar de ejercicio para corredores, amantes de las mascotas que las llevan ahí a correr libremente o personas que disfrutan caminar en medio de la naturaleza. Es como un pequeño oasis de naturaleza en medio de la zona urbana, en la que hay infinidad de aves, roedores, así como diferentes tipos de plantas características de este espacio.

Este lugar es parte de los Ejidos de Xochimilco y San Gregorio Atlapulco y es una de las áreas naturales protegidas de la Ciudad de México. En ella, hasta hace poco, sólo se veían corredores y grupos de dueños de perros que los llevan ahí para correr más libremente que en un parque. Obviamente, el impacto de todos esos visitantes es poco para los habitantes de este humedal, e incluso sirven para aminorar de alguna manera el descuido o dolo de otras personas que dejan basura o maltratan este lugar, hasta han creado brigadas para ese fin.

Como es natural, con la pandemia y al estar tantos lugares cerrados, poco a poco La Ciénega se fue llenando de familias que convivían apaciblemente, además de quienes habitualmente pasean ahí a sus perros. De vez en cuando, alguien entraba con un auto o dos y departían un rato en el lugar rodeados de perros y jugando con ellos. También llegaron grupos de acróbatas, entrenadores de perros e incluso quienes vuelan ahí sus drones. Pero la convivencia era aún tranquila entre todos.

Sin embargo, poco a poco se ha estado saliendo de control el número de personas que están entrando con autos y con motocicletas, incluso se está haciendo común que hagan ahí picnics, lo que no pasaría de mera anécdota si no fuera porque grupos de jóvenes dejan ahí sus desechables, botellas, restos de comida y con su escándalo perturban el hábitat de cientos de aves y otros animalitos endémicos de este espacio. Tan no les importa deteriorar el lugar con sus autos o motocicletas, que incluso organizan carreritas, maltratando el suelo del lugar.

Quizá mucha gente desalentaba a los motociclistas, pero las familias se fueron y a esas personas no les importa arriesgar a quienes van con sus mascotas, porque, para evitar problemas, nadie les dice nada directamente, aunque sí hay mucho disgusto al respecto, pues además de que se ponen a echar carreras por todo el lugar, deteriorando el suelo, ponen en peligro a las mascotas, niños y adultos que están ahí, que tienen que alejarse para evitar salir lastimados.

Aunado a eso, hace poco, quienes van habitualmente a pasear con sus mascotas, se encontraron con la sorpresa de que depredaron el lugar llevándose una buena parte del pasto que ahí crece, el cual fue sistemáticamente cortado, quizá para su venta en el mercado.

Nadie sabe a quién solicitarle más apoyo, pues a pesar de estar cerca instalaciones de Conagua y de que pasan muy seguido patrullas que se llevan a fumadores furtivos de mariguana, o a noviecitos cariñosos, a los escandalosos o que ingieran bebidas embriagantes en grupos, los dejan hacer.

Esperemos se haga algo al respecto, para poder seguir disfrutando de este bello lugar.

Cabe recordar que las Áreas Naturales Protegidas (ANP) son porciones terrestres o acuáticas del territorio nacional representativas de los diversos ecosistemas, donde el ambiente original no ha sido esencialmente alterado y que producen beneficios ecológicos cada vez más reconocidos y valorados.

Adicionalmente a su función de conservación, las ANP generan al igual que otros terrenos del área rural de la Ciudad de México, diversos servicios ambientales tales como recarga de mantos acuíferos, captura de CO2 y partículas suspendidas; oportunidades de recreación, otras.

Actualmente, la CONANP administra 182 ANP de carácter federal, que representan 90,839,521.55 hectáreas y apoya 369 áreas destinadas voluntariamente a la conservación (ADVC), con una superficie de 399 mil 466 hectáreas.

En total todas las ANP forman el 10.78% de superficie terrestre y 22.05% del mar territorial del país.

Copyright © 2021 La Crónica de Hoy .

Lo más relevante en México