
En México se impulsó el art decó y art nouvea en la gráfica, así como la caricatura mexicana moderna desde la mano de Ernesto García Cabral (1890-1968) El Chango, a quien hoy se busca dar el lugar que merece dentro del arte mexicano en el siglo XX.
Para lo anterior el Museo del Estanquillo presenta la exposición El universo estético de Ernesto García Cabral, que presenta una selección de 400 dibujos, de los cuales entre 20 y 30 son de las colecciones de Carlos Monsiváis y el resto del acervo del artista y colecciones particulares.
La muestra será inaugurada hoy y permanecerá abierta hasta el 31 de octubre, que tiene dibujos de David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera, José Juan Tablada, Cantinflas, además de caricaturas combativas e imágenes costumbristas.
Mención especial merecen los dibujos que realizó el también conocido Chango Cabral, sobre el art decó y art nouveau, vanguardias francesas de las que se apropió para plasmarlos en decoración y las portadas que realizó para Revista de revistas, un semanario de Excélsior.
En las láminas que se exhiben, el espectador podrá ver cómo García Cabral incorpora la iconografía nacionalista, con mujeres en trajes de tehuanas y hombres que reman sus barcas en canales, al art decó, por ejemplo.
En este sentido Rafael Barajas El Fisgón señaló como importante la aportación de García Cabral al arte del siglo XX mexicano, quien no formó parte del Taller de la Gráfica Popular Mexicana, pero es parte importante de ésta.
Fue amigo de figuras como María Félix, Diego Rivera o David Alfaro Siqueiros y su talento lo posicionó como un nombre importante en su época, pero conforme a las palabras del co-curador de la muestra, “su figura se diluyó hasta el punto de no aparecer ni como pie de nota en ninguna enciclopedia del siglo XX”.
Ayer en rueda de prensa para anunciar la exposición, Rafael Barajas dijo que Ernesto García Cabral no ha encontrado su lugar en la historia del arte mexicano porque fue un forastero en la escena artística.
“Fue un periodista, pero también hizo arte aunque entró al juego del mercado, ni entró al mundo de los coleccionistas, pintó murales pero no fue muralista, dibujó pero no perteneció al gremio (…) fue así como su figura se fue relegando al punto de quedar en el olvido”, explicó “El Fisgón”.
Asimismo, destacó la importancia que dio Carlos Monsiváis a Ernesto Cabral para incluirlo en las filas de sus colecciones: “Era uno de los artistas cuyas obras apasionaban a Monsiváis y por eso lo consideraba, más que un artista, un fenómeno mediático”.
Ellos se han dedicado a la digitalización y catalogación del acervo, del cual todavía faltan 6 mil obras de ser registradas para comenzar su promoción y ser considerado por alguna institución nacional.
Desde Huatusco, Veracruz, provienen la mayoría de los originales que se exhiben en El universo estético de Ernesto García Cabral, donde continúan el trabajo de preservación y difusión Maldonado y Muñoz.
Para Gloria Maldonado, la disolución de El Chango comenzó de manera inmediata a su muerte y pocos se fijaron en él, como es el caso del mismo Carlos Monsiváis, quien los describió como enemigo de sí mismo.
“Decía (Carlos Monsiváis) que a él no le interesaba preservar su propia obra, pues la veía como un trabajo cotidiano que le servía para la diversión también (…) era tan natural en él ese talento que no se daba cuenta”, detalló Maldonado.
Cabe destacar que el acervo de Ernesto García Cabral fue declarado por la Unesco como memoria del mundo en 2012.
Ernesto García Cabral, hijo del artista, dijo también que esta es la primera magna exposición que se realiza sobre la obra de El Chango, pues sólo en 2005 el Festival Internacional Cervantino tomó la figura de su padre para rendir homenaje, después no hubo más.
“Aquí se muestra la variedad inmensa de este hombre que era multidimensional”, y afirmó que el legado de su padre sigue vivo porque aun sin fichas ni cédulas, el público podrá experimentar el universo de García Cabral.
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