
Supermercados, tiendas de abarrotes y de conveniencia en la capital del país han empezado a racionar la venta de bebidas alcohólicas.
Esto debido a que, a partir de principios de abril, varias empresas anunciaron la suspensión de la producción puesto que estos artículos no productos de primera necesidad.
Desde algunas semanas en varios supermercados pueden encontrarse letreros con el número de artículos permitidos por persona, aunque la cantidad varía dependiendo del lugar donde las bebidas sean compradas y la zona, esta una situación es cada día más habitual.
Como era de esperarse, el descontento entre la ciudadanía ha sido inmediato, puesto que, aunado a esta nueva medida, el precio de todas las bebidas alcohólicas se ha disparado, por lo que comprar una cerveza puede costar hasta 80 pesos.
El límite de venta en algunas tiendas es de cinco caguamas o diez latas o latones por persona, mientras que por persona únicamente está permitida la venta máxima de seis six pack o tres “doce packs”.
Además de esta disposición, el mercado de la venta de cerveza y bebidas alcohólicas se enfrenta cada vez más ante un desabasto que de manera paulatina se va viendo reflejado en la mayoría de las alcaldías.
Por otra parte, ocho de las dieciséis alcaldías de la ciudad han impuesto restricciones en la venta de bebidas alcohólicas como una medida para evitar fiestas y reuniones en la Fase 3 de propagación del COVID-19 y con esto reducir el incremento de contagios.
Además, algunas alcaldías han restringido la venta de alcohol para reducir los casos de violencia domestica que desde el inicio de la cuarentena han tenido un repunte alarmante.
Las demarcaciones con ley seca hasta el día de hoy en la urbe son Tlalpan, Xochimilco, Coyoacán, Magdalena Contreras, Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Milpa Alta y Miguel Hidalgo.
Daniel, vive en la colonia Tepeyac Insurgentes de la alcaldía Gustavo A. Madero y el día de ayer intento en un supermercado de la cadena Soriana aprovechar que la ley seca en la demarcación había concluido para poder abastecerse de varias latas de cerveza a fin de prepararse por si en futuros días la alcaldía anunciaba de nuevo ley seca, sin embargo, se llevó una sorpresa cuando al llegar a la caja para realizar el pago de sus productos, le fue restringida la venta de alcohol por lo que tuvo que regresar varias de las cervezas que quería comprar.
“Si me molesta un poco todo esto de la restricción en la venta de alcohol, porque yo quería comprar no para hacer una fiesta, si no para no tener que salir en todo lo que resta de la cuarentena y pues aprovechar por si la alcaldía vuelve a poner ley seca y creo que atentar contra la libertad de compra de la gente no es algo bueno, al final la gente debería poder gastar su dinero en lo que quiere”, comentó.
havh
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