
El Bajorrelieve de Xoc, pieza de más de dos metros de altura de la cultura olmeca, regresó a México luego de ser sustraída ilegalmente, aunque cortada en tres partes, por lo que le colocaron tornillos en la parte trasera.
La pieza tallada en piedra fue presentada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), institución que dijo, la creación estará primero en el vestíbulo del Museo Nacional de Antropología (MNA), para luego ser trasladada a la Sala Culturas de la Costa del Golfo del mismo recinto.
Al entrar al museo, es posible ver la parte trasera de la pieza, en donde hay un esqueleto conformado por metal negro y más de 20 tornillos que de acuerdo con Antonio Saborit, director del MNA, no fueron puestos en México, pero que decidieron dejar, para mostrar “la irresponsabilidad y daño que provoca el saqueo” a las piezas arqueológicas, puesto que tiene tres cortes, hechos, aparentemente, con sierras.
RECUPERACIÓN. El Bajorrelieve de Xoc desapareció entre 1969 y 1970; sin embargo, se tuvo conocimiento de dicha pieza en la década de los años 20, a través de documentos que prueban que estaba en Ocosingo, Chiapas.
Fue hasta 2014 que las autoridades supieron del paradero de la pieza, por lo que en diciembre de 2015 llegó, a través de la Asociación de Amigos de México en Francia, a México, acción por la cual no fue necesaria la intervención de ninguna autoridad judicial.
“El saqueo es una práctica que afecta nuestra riqueza cultural, además del mismo contexto en donde se encuentran las piezas. Ésta es la primera pieza que podemos repatriar de Francia”, dijo María Virrarreal, coordinadora nacional de Asuntos Jurídicos del INAH.
La abogada señaló que como los trámites fueron realizados por medio del organismo en Francia, se desconocen los datos del coleccionista francés, y “ellos, (la Asociación de Amigos de México en Francia) no hicieron público los arreglos que tuvieron con el coleccionista”.
Villarreal también mencionó que desconocen dónde fue resguardado el Bajorrelieve de Xoc cuando salió del país.
INTERVENCIÓN. Aunque por detrás se ve el esqueleto que sostiene la pieza, por delante es posible apreciar una figura humana que porta un tocado y un torso desnudo con un medallón, que según Rebeca González Lauck, curadora de la Sala Culturas de la Costa del Golfo del MNA, son símbolos olmecas, como “la Cruz de San Andrés y una U sobre el ojo”.
González Lauck enfatizó que “los olmecas no tenían escrituras para poder entender la pieza, lo que se puede decir es en términos de especulaciones”, y calificó como “innombrable” la instalación de tornillos en la parte trasera.
La curadora también explicó que, al parecer, la pieza sí tuvo un proceso de restauración en Francia, pero que en México no han “restaurado absolutamente nada, sólo construimos el esqueleto exterior y dejamos que se vieran los cortes”.
“A partir de los registros que se tenían, es posible determinar que falta en la parte superior derecha, parte del escudo, y otra parte a la altura del tocado. Poco o nada se habla del saqueo, es importante tener una pieza que manifieste lo que pasa”, concluyó Rebeca González Lauck.
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