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¿Existen los ovnis? Que se prepare el mundo para una inminente noticia

El 25 de junio, el gobierno de EU entregará al Congreso un informe que romperá un tabú: los OVNIS existen, pero, como no se sabe qué son, no se pueden catalogar como extraterrestres… afortunadamente

¿Existen los ovnis? Que se prepare el mundo para una inminente noticia

¿Existen los ovnis? Que se prepare el mundo para una inminente noticia

La Crónica de Hoy / La Crónica de Hoy

El viernes de 25 de junio, como fecha límite, la CIA debe haber entregado a la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes el informe más completo y transparente realizado hasta la fecha sobre un misterio que ha fascinado a la opinión pública desde mediados del siglo pasado: los objetos volantes no identificados (ovnis) o como prefieren ahora decir los ufólogos y las propias agencias de inteligencia estadounidenses: fenómenos aéreos no identificados (unidentified aerial phenomena).

A una semana de que sea público, la expectación se ha disparado al extremo de que los pocos que lo han leído no han podido aguantarse y han filtrado parte de su contenido que se resume en un “efectivamente los ovnis existen”. Algunos, como el congresista republicano Tim Burchett, declaró al portal TMZ: “Claramente hay algo que está pasando y no sabemos manejar”. Pero no todo el monte es orégano:

De los miles de avistamientos grabados de objetos desconocidos, la mayoría resultó ser una ilusión óptica o un burdo fotomontaje, pero, según la fuente con la que contactó “The New York Times”, al menos “120 incidentes ocurridos en las dos últimas décadas no son fraude y no son objetos pertenecientes a ninguna tecnología militar estadounidense”, de lo que se sobreentiende que, si dicha tecnología extremadamente sofisticada no la tiene la primera potencia, es prácticamente imposible que la tenga otra potencia de forma secreta y la inteligencia estadounidense no la haya detectado ya.

En noviembre de 2004, dos aviones de combate del portaaviones USS Nimitz se encontraban frente a la costa de San Diego cuando se encontraron con una nave blanquecina y ovalada que flotaba sobre el mar y se agitaba de forma inusual. Cuando uno de los aviones comenzó a descender de forma circular para ver más de cerca, el objeto -que no tenía alas ni medios obvios de propulsión— ascendió hacia él y luego se alejó.

“Cuando me acerqué a él -declaró al “New York Times” el piloto David Fravor- aceleró rápidamente hacia el sur, y desapareció en menos de dos segundos. Esto fue extremadamente brusco, como una pelota de ping pong rebotando en una pared. Golpeaba y se iba hacia el otro lado. Aceleró como nada que haya visto”.

El comandante Fravor le dijo a un compañero piloto esa misma noche que no tenía ni idea de lo que había visto: “No tenía plumas, alas ni rotores y superaba a nuestros F-18”. Y añadió, entre admirado e incrédulo: “Quiero volar uno”.

Otros casos estudiados que no llegaron a ninguna conclusión, incluyen un disco giratorio que fue visto sobrevolando el aeropuerto O’Hare de Chicago en 2006, uno de los más transitados del mundo, y dos objetos “del color de la luz del sol” reportados por un piloto profesional en Inglaterra en 2007.

Pero ¿por qué ahora ha resurgido con fuerza el misterioso tema de los ovnis? En gran parte se debe al impulso que dio un amante de las teorías conspirativas: Donald Trump.

De tabú a la ufomanía

A finales del año pasado, mientras el presidente republicano insistía en difundir “la gran mentira” (que le robaron las elecciones), tuvo tiempo para firmar un paquete de asignaciones de 2.3 billones de dólares que incluía una orden para que el secretario de Defensa y al director de inteligencia nacional presentaran en seis meses un informe no clasificado sobre los ovnis. La justificación: la seguridad nacional podría estar en peligro, si persiste tanto secretismo.

Uno de los principales defensores de la investigación sobre ovnis es Harry Reid, exlíder demócrata del Senado y apasionado del tema desde una visita a la legendaria Área 51, donde los hallazgos sobre la supuesta vida extraterrestre son guardados por el gobierno federal bajo el más estricto secreto.

"Hasta hace poco, muchos pilotos militares temían represalias por informar de avistamientos de fenómenos aéreos no identificados" pero vetar estas discusiones "puede perjudicar a nuestra seguridad nacional y posibilidades de avanzar tecnológicamente", escribió en mayo en una tribuna en “The New York Times''. "Creo que hay información descubierta por investigaciones del gobierno que pueden ser revelada al público sin perjudicar nuestra seguridad nacional. El pueblo estadounidense merece saber más, esperemos que pronto sea así".

Coincide con el demócrata el senador republicano Marco Rubio. “No podemos permitir que el estigma de los ovnis nos impida investigar seriamente esto. El informe es un paso hacia ese proceso, pero no será el último”, dijo recientemente.

Anexo clasificado

De hecho, el informe no va a ser del todo transparente, ya que contiene un anexo con información clasificada, lo que seguirá alimentando las especulaciones sobre los ovnis.

“Hay algunas cosas que simplemente no puedo contarte en el aire”, respondió recientemente el presidente Barack Obama cuando fue preguntado por el tema en el Late Late Show de James Corden.

Dicho esto, no se espera que el informe suelte la siguiente bomba que estremecería al mundo: que, al afirmarse la existencia de ovnis, se llegue a la conclusión (por descarte) de que se trata de objetos extraterrestres: y, bajo la lógica humana, como esos objetos misteriosos no se pueden mover por libre albedrío, sino que algún tipo de vida inteligente debe estar manejándolos, se confirmaría la presencia de seres extraterrestre.

Otro de los videos desclasificados por el Pentágono muestra un objeto esférico que frena su vuelo en seco, para luego sumergirse en el mar

Sin embargo, de lo que se intuye por lo ya filtrado es que va a ocurrir lo contrario: que el hecho de reconocer la existencia de objetos o fenómenos imposibles de identificar por los expertos, no implica necesariamente que vengan de otros planetas o galaxias ni que estén pilotados (presencialmente o por control remoto) por extraterrestres.

“El fin de la humanidad"

Es tanta la confusión reinante que el renombrado físico y escritor científico Mark Buchanan escribió al respecto un reciente artículo en “The Washington Post”, en el que advierte que, si la humanidad acaba entrando en contacto con cualquier tipo de extraterrestres, “podría suponer el fin de la humanidad”, ya que estos serían "mucho más avanzados" que nosotros, porque la mayoría de las estrellas de nuestra galaxia son mucho más antiguas que el Sol.

De hecho, el físico se muestra preocupado por los intentos de sus colegas de desarrollar la Mensajería de Inteligencia Extraterrestre (METI, por sus siglas en inglés), un programa que busca emitir mensajes hacia otras estrellas con la esperanza de contactar con otras civilizaciones.

Douglas Vakoch, uno de los responsables de METI, considera "poco realista" preocuparse por el peligro de una invasión alienígena, ya que desde hace casi siglo la humanidad envía señales televisivas y de radio al espacio. “Una civilización mucho más avanzada ya las habría detectado y —conjetura— si hubiera querido invadir nuestro planeta, lo habría hecho”.