
Mambo #5, La Niña Popof, La chula linda, Mambo a La Kenton, Mambo del Ruletero y Politécnico, entre otras piezas de Dámaso Pérez Prado, fueron interpretadas por la Orquesta “Los Reyes del Mambo” y la Orquesta Filarmónica Juvenil Armando Zayas, en un concierto que se llevó a cabo en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México.
El concierto logró reunir a poco más de mil personas de todas las edades en el Centro Histórico, espacio en el que desde en el que se congregaron para disfrutar el ritmo del mambo, mismo que desembocó desde el primer instante en aplausos para las interpretaciones, y unos pocos abrieron pista con unos pasos de baile.
La Orquesta Filarmónica Juvenil Armando Zayas, conformada por 70 músicos, fue la que abrió el concierto que se llevó a cabo como parte de la clausura de la edición 33 del Festival del Centro Histórico, la agrupación interpretó obras de Pérez Prado, con arreglos del pianista Héctor Infanzón, dirigidos primero por Ariel Hinojosa Salicrup, luego tomó la batuta Jorge Barradas, y al final Juan Ramón Corona.
El pianista, compositor, arreglista y productor mexicano, Hector Infanzón no sólo hizo arreglos a las obras de Dámaso Pérez Prado, pues durante el concierto fue estrenada su composición Suite rumbera. Luego de cerca de una hora, la Orquesta terminó su participación con un popurrí realizado por Eugenio Toussaint.
En el intermedio, los espectadores pudieron apreciar un video en el que se proyectaron películas en las que participó Dámaso Pérez Prado, tales como Coqueta, Los apuros de mi ahijada, Víctimas del pecado, El suavecito, México nunca duerme y Una calle entre tú y yo; sin embargo fue más de media hora de espera para que el escenario pudiera ser tomada por “Los Reyes del Mambo”, situación que provocó la rechifla de los asistentes.
Quienes no decidieron sumarse a los chiflidos se pusieron a bailar al ritmo del mambo que se escuchaba de fondo, para luego aumentar los pasos con “Los Reyes del Mambo”, agrupación que tiene más de 20 años y que interpretó piezas como Patricia, Norma la de Guadalajara, Cereso Rosa, Tu voz Celia Cruz, Mambo Lupita, Mambo en Sax, Caballo Negro y Concierto en Bongo, por mencionar algunas.
El baile fue la salida para los vientos que soplaron durante la tarde de ayer en el Centro Histórico de la Ciudad de México, algunos optaron por enseñar a las nuevas generaciones, los extranjeros no se quedaron atrás e intentaban seguir a los veteranos capitalinos, e incluso un hombre disfrazado de Iron Man invitó a bailar a una señorita.
El concierto se llevó a cabo como parte de los festejos por el centenario del natalicio de Dámaso Pérez Prado (Matanzas, Cuba, 11 de diciembre de 1916-Ciudad de México, 14 de septiembre de 1989), que fue educado por maestros decimonónicos de piano y canto. A través de un ensamble novedoso, el genial compositor encontró en la música vernácula de Cuba el medio ideal para expresar el vibrante momento musical de la posguerra en Latinoamérica.
El padre y “Rey del Mambo” llegó a México en 1949, atraído por la creciente industria del cine, después de haber trabajado en diversas orquestas de Estados Unidos, Argentina y Venezuela.
La Orquesta “Los Reyes del Mambo” fue fundada por Mario Cárdenas, quien hasta la fecha los dirige, y previo al concierto invitó a disfrutar la música de Pérez Prado: “Sean felices y diviértanse, que esto es para ustedes y también para nosotros”, para después presentar a los músicos que vistieron trajes típicos del mambo.
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