
José Luis Cuevas, Diego Rivera, Manuel Felguérez, Rafael Coronel, Vladimir Russakov, José Clemente Orozco, Karel Appel, Henri Cartier-Bresson y Arnold Belkin, entre otros, se alejaron de la representación clásica de la belleza y el resultado conforma la exposición Monstruosismos y nueva figuración.
La muestra está integrada por pintura, dibujo, gráfica, escultura y fotografías que suman 43 piezas provenientes del acervo del Museo de Arte Moderno y de cinco colecciones públicas y privadas.
“Lo que pretendemos es ser fieles a esta rosa de los vientos que se abre al término de la Segunda Guerra Mundial, entre muy diversas tendencias que estaban en pugna con el arte abstracto, pero que al mismo tiempo lo asimilaban. Este monstruosismo tiene que ver con una definición del ser humano al término de la Segunda Guerra Mundial. En esa época, cuando la humanidad se entera de la bomba atómica, de los campos de exterminio, siente la necesidad de definir visual y epistémicamente de manera diferente al ser humano”, comenta Luis Rius Caso, curador de la muestra.
El curador señala que Monstruosismos y nueva figuración es la segunda parte, pues la primera parte estuvo del 3 de diciembre de 2016 al 16 de abril de 2017 en el Museo de Arte Moderno.
“(La exposición es una) Reflexión sobre lo que se llamó Monstruosismo o nueva figuración, o nuevo humanismo, que se empezó a llamar así mucho del arte figurativo que empezó a darse en Europa y América. (El Monstruosismo) contempla diversas tendencias, no se trata de un solo estilo o de una sola escuela, sino de diversas actitudes y tendencias”.
Dentro de la muestra se podrán apreciar piezas como Las Meninas Caribeñas, de Vladimir Serge; Terrible siniestro, de Gabriel Fernández Ledesma; El grito, de Yolanda Andrade; Rostro de mujer envuelto con mascada, de Henri Cartier-Bresson; El tirano, de José Clemente Orozco; Yo y yo, de Nahum B. Zenil, y Niño llorando porque mató a su toro, de Julio Galán, por mencionar algunas.
“Es un arte que se da entre los años 40 hasta los 80, marcado por la Segunda Guerra Mundial y, después, en un segundo momento, por la Revolución Cubana, pero también por los desastres de América Latina, o la Guerra de Vietnam, por eso es un arte a veces triste, político aunque no panfletario, al mismo tiempo es una arte que afirma la subjetividad del ser humano”.
Luis Rius Caso sostiene que dentro de esta corriente, los creadores pintaron la apariencia del ser humano a partir de la descomposición de figuras, con lo que se alejaron de la representación clásica de la belleza, además de ayudarse de elementos como la caricaturización.
“Se trata de alejarse de estas representaciones clásicas falsas y naturalistas, en cambio, retratar el interior del ser humano, esto lo empieza a hacer Francis Bacon en Inglaterra, Jean Jean Dubuffet, en Francia, Henry Morgentaler y el grupo CoBrA, acrónimo de Copenhague, Bruselas, Ámsterdam, con exponentes como Karel Appel, Pierre Alechinsky y Corneille”.
Si bien en Europa se pueden enumerar varios casos, en América Latina se encuentran exponentes como José Luis Cuevas, Arnold Belkin, Rafael Coronel, Francisco Icaza, Artemio Sepúlveda y Romulo Macció, por mencionar algunos.
“Lo que buscan los artistas neofigurativos es sorprender, es un arte ligado al existencialismo filosófico”, concluye Luis Rius.
-Monstruosismos y nueva figuración estará del 14 de junio al 17 de septiembre en el Museo Mural Diego Rivera. Entrada $30, los domingos es gratis.
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