
Eduard Limónov murió ayer en un hospital de Moscú a los 77 años. Escritor cuyas letras parecían balas por la provocación contra el extinto régimen soviético y, en los tiempos actuales, su desbocada y feroz crítica a Vladimir Putin lo llevaron a ser el radical más famoso de la política rusa. Era considerado el último de los bolcheviques.
Poeta, novelista, por momentos punk, cuando vivió en los años 70 en Nueva York, extremista, incluso disparó fusiles al lado del líder serbobosnio Radovan Karadzic. Su carrera literaria inició con la novela Soy yo, Édichka, las memorias de su paso por Nueva York. Pero otra novela, Limónov, de Emmanuel Carrère. publicada en 2010, llevaría al extremista ruso a la fama mundial.
Limónov, cuya salud era frágil desde hace años, según sus partidarios, nunca abandonó su activismo político, su feroz crítica del capitalismo y sus demandas de dimisión del presidente, Vladimir Putin, en los últimos tiempos redujo sus apariciones en manifestaciones antigubernamentales.
Limónov fue detenido en numerosas ocasiones por participar en manifestaciones ilegales, primero como líder del Partido Nacional Bolchevique, que fue ilegalizado en 2005.
Después participó activamente en la campaña de protestas en defensa del artículo 31 de la Constitución que promueve la libertad de reunión.
En 2010 lideró La Otra Rusia y en 2011, el Ministerio de Justicia de Rusia se negó a registrar el partido.
Apoyó las protestas contra el fraude electoral en las parlamentarias de 2011 —aunque después acabó enfrentándose al nuevo líder de la oposición extraparlamentaria, al que tachó de “falso Jesucristo liberal”— y contra las presidenciales de 2012.
Limónov pretendió postularse a la Presidencia rusa en 2012, pero la Comisión Electoral Central no le registró.
Limónov, nacido el 22 de febrero de 1943, emigró en 1974 como disidente político desde la URSS y fue despojado de la ciudadanía soviética. Vivió en Nueva York durante varios años y en 1980 se mudó a Francia, donde se publicó su primera novela Soy yo, Édichka.
Le siguieron Historia de un servidor, Diario de un fracasado, El adolescente Savenko y muchas obras más hasta sumar 70. En 1991 volvió a Rusia y en 1992 recibió la ciudadanía rusa.
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