
Al otro lado del teléfono la voz de Maryum May May Ali se escucha emocionada al recordar la principal enseñanza heredada por su padre Muhammad Ali, quien murió el pasado 3 de junio. La hija mayor del tres veces campeón mundial de los pesos pesados no lo pensó mucho y sin reparos dijo: “defender mis creencias”.
A sus 48 años Maryum pone en práctica esa lección de vida. Dejó atrás el camino de ser comediante de stand up o rapera, con tal de ayudar a otros. Graduada con Magna Cum Laude en la licenciatura en Trabajo Social, May May dedica su tiempo a prevenir la delincuencia en jóvenes y niños, en quienes inculca el legado de uno de los mayores deportistas del siglo XX.
“Vivimos en un país donde no eres libre para ser musulmán, afroamericano, tener una cultura o una opinión. Hay que luchar por esos derechos que nos da la Constitución, mucha gente muere por sus creencias o escastigada por ellas, pero tienes que defenderlas.
“La lección más importante que aprendí de mi padre fue la enseñanza espiritual, tomarme el tiempo para hacer una oración, meditar, estar siempre pendiente de cómo trato a los demás, darme cuenta de la clase de ser humano que soy, porque cuando dejas esta tierra no te llevas nada material, sólo tu comportamiento, historia, lo que tu espíritu hizo en los rounds de la vida”, añadió Ali.
La trabajadora social prepara actualmente un programa para ayudar a la juventud a evitar, por sus problemas familiares o pobreza, unirse a pandillas o traficantes. Para enriquecer su experiencia Maryum aceptó el reto de ingresar en la prisión del condado de Clark, en Indiana, como parte del experimento del canal A&E: 60 Días preso.
Durante dos meses Maryum Ali enfrentó el encierro al lado de 20 mujeres, en seis celdas con cuatro camas cada una. En la prisión May May reflexionó sobre la importancia de no dar por sentada la libertad y valorarla. Su ingreso por voluntad le permitió añadir al programa de prevención de crímenes juveniles un apartado sobre el sistema penitenciario y judicial de Estados Unidos.
“He pasado varios años tratando de prevenir que niños y jóvenes lleguen a la cárcel, evitar su unión a bandas o sean parte de crímenes. Esta experiencia (en 60 Días preso) me dio la oportunidad de saber cómo se siente (estar recluido), con ello obtuve información que puedo compartir.
“Información acerca del sistema judicial, las trampas en las cuales no deben caer. Cambió mi vida porque pude apreciar más mi libertad. Estar encerrada es horrible, sin embargo, aprendí a no juzgar a la gente que ha tenido problemas o momentos malos, veo a todos como iguales, me enfoqué más en su corazón”, compartió Ali.
Antes de morir, de acuerdo con Maryum, Muhammad Ali vio algunos capítulos de la serie y aplaudió la valentía de su hija, quien finalizó con la reflexión: “Pasamos mucho tiempo de nuestra vida quejándonos y no comprendemos la libertad que tenemos para decidir nuestro destino, de hacer lo que queremos”.
60 Días preso se estrena este 2 de agosto a las 22:00 horas, por A&E.
Copyright © 2016 La Crónica de Hoy .

