
El caricaturista Rogelio Naranjo estaba por cumplir 80 años de edad, el próximo 3 de diciembre, y tenía planeado hacer un libro-homenaje.
A decir de su viuda, Ericka Martínez, Naranjo “seguía trabajando, estaba activo; él siempre estaba trabajando, siempre estaba haciendo cosas”.
La muerte del dibujante fue a consecuencia de un paro cardiaco. El deceso ocurrió en un hospital de Lindavista, en la Ciudad de México, donde había sido internado debido a una neumonía.
Familiares y amigos del artista acudieron ayer al velatorio, en una agencia funeraria de Sullivan, donde sus restos fueron cremados. Con un caluroso aplauso finalizó la guardia de honor que caricaturistas y dibujantes montaron alrededor del féretro.
Rogelio Naranjo nació en Morelia, Michoacán, el 3 de diciembre de 1937.
Estudió pintura en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, y años después, tras arribar a la Ciudad de México, estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes; dio a conocer sus primeros trabajos en la revista Sucesos y el periódico El Día.
También colaboró en El Mitote ilustrado, La Garrapata y en la revista Siempre!, así como en los periódicos Excélsior y El Universal.
A cada uno de los espacios donde trabajaba llevaba aquella premisa que dio vida a la revista La Garrapata, en 1968: entender “la tarea de la caricatura como algo político”.
Naranjo obtuvo el Premio Nacional de Periodismo en 1977 y fue ganador de la Bienal Internacional del Humor de La Habana, Cuba. En 1982 se hizo acreedor al primer lugar del Concurso de Caricatura Antiimperialista de Nicaragua.
También obtuvo el segundo lugar del Concurso Internacional “Humor por la Paz” en la desaparecida Unión Soviética.
En 2008 recibió el Premio “La Catrina”, en el Encuentro Internacional de Caricatura e Historieta, durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Jalisco.
Apenas en 2015 recibió un homenaje en la Feria Internacional del Libro de Oaxaca.
Hombre de pocas palabras, fue un crítico sin concesiones de presidentes de la República, gobernadores y políticos en general.
Sus caricaturas eran caracterizadas por contrastes diversos y realidades múltiples, en las que representaba los opuestos de México: campesinos y ciudadanos.
Durante más de cuatro décadas elaboró más de 12 mil dibujos, buena parte de los cuales fueron donados a la UNAM en 2011.
Juan Villoro, en el prólogo de su libro Me van a extrañar, con 360 cartones de Naranjo sobre los “seis años del desastre” que fue la presidencia de Vicente Fox, dijo acerca del caricaturista: “Nadie ha captado a los inquilinos de la Presidencia con la indeleble pericia de Rogelio Naranjo, pues sus dibujos dan cuenta de los rostros con lealtad artística, los cuales no se convierten en caricatura por sus gestos, sino por las circunstancias que actúan. Él, a diferencia de la mayoría de los dibujantes satíricos, no distorsiona los rasgos físicos en función del humor: los hombres públicos comparecen en sus cartones con insólito realismo”.
Naranjo también fue hombre de izquierda que apoyó al Movimiento de Liberación Nacional y a la fundación del Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT), dirigido por Heberto Castillo, su amigo y líder durante muchos años.
El presidente Enrique Peña Nieto lamentó la muerte del caricaturista Rogelio Naranjo. El mandatario federal, en su cuenta de Twitter, escribió: “Mi más sentido pésame a los familiares y compañeros del gran caricaturista político Rogelio Naranjo”. En otro mensaje, Peña Nieto destacó el ingenio y humor del dibujante. “Rogelio Naranjo ejerció siempre su libertad de expresión con humor e ingenio”, subrayó. .
Miembros de la política, caricaturistas, moneros y periodistas también lamentaron la muerte de Naranjo, a quien calificaron como uno de los más importantes exponentes en la historia del cartón político mexicano.
El coordinador del PRD en la Cámara de Senadores, Miguel Barbosa Huerta, señaló en la misma red social: “Es triste despedir a Rogelio Naranjo, uno de los mejores cartonistas de México. Su obra, crítica e inteligente, nos queda como legado”.
Andrés Manuel López Obrador, líder nacional de Morena, señaló: “Lamento el fallecimiento de Rogelio Naranjo, inteligente y digno, gran maestro de la caricatura como los periodistas del Hijo del Ahuizote”.
El secretario de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa, se refirió a la muerte del caricaturista al recordar que “aportó a la cultura y a la vida política su calidad como dibujante y su mirada crítica. Adiós a Rogelio Naranjo”.
De la misma forma se sumaron moneros e ilustradores, como José Jorge García Hernández, quien compartió algunos pensamientos en la red social: “Noche terriblemente triste: ha muerto el Gran Maestro Rogelio Naranjo”, “Naranjo no sólo fue un extraordinario caricaturista; fue un ejemplo de congruencia y honestidad periodística”, publicó. Igualmente, la artista e ilustradora Alejandra Gámez se sumó a las muestras de pesar por el fallecimiento de este personaje.
El escritor, historietista y diseñador gráfico mexicano Bernardo Fernández, mejor conocido como Bef, con una serie de tuits recordó que “prácticamente todos los días de mi vida hubo en la prensa un cartón de Rogelio Naranjo”.
“Naranjo no sólo era un grafista soberbio, además fue un periodista agudo y un crítico feroz”, escribió Bef, tras resaltar que “sin duda, al lado de Rius y Helio Flores fueron una generación prodigiosa de caricaturistas...”.
El caricaturista Helio Flores refirió que “la caricatura y el periodismo en México están de luto. Hasta siempre Rogelio, maestro!”. “Naranjo, dejas un vacío en El Universal. Quedas para siempre en la histórica Garrapata y en tantos espacios de lucha que compartimos desde ‘68”, añadió.
Por otra parte, Cultura UNAM señaló que “Rogelio Naranjo vivirá por siempre a través de sus trazos, sus caricaturas y esa mirada aguda e inconfundible que captó nuestra realidad”.
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