
Ala Carga, Justino
En estos días de aguas revueltas y donde el cambio es un signo de nuestros tiempos, la actitud positiva es la que debe imperar al ocupar cargos importantes en nuestro balompié. Justino Compeán III es un hombre al que no le tiembla la mano en esas decisiones de peso y que tampoco creo se deje someter ante el capricho de unos cuantos.
Y es cuestión de actitud, desde aquellos años de Justino en la compañía publicitaria McCann Ericsson, donde sus aportes fueron innovadores y su mano firme decisiva para el desarrollo de esta empresa, hasta su llegada al grupo futbol de Televisa, en el cual ha trabajado arduo en el rescate de un club destinado al fracaso y al olvido como el Necaxa.
Aquellos años del Necaxa campeón, dirigidos por Lapuente y con jugadores de arrastre como Peláez, Aspe, Bassay y compañía, se habían diluido tras temporadas de bostezo y de paso el cariño de los aficionados recibía dura estocada al llevarse el equipo del azteca a Aguascalientes.
Compeán tomó el reto y en pocos años y sin alardes ha regresado al público a la tribuna y al cuadro rayo a dar espectáculo, como en antaño.
El trabajo de la directiva no sólo se limitó a las grandes contrataciones, muchos dirán desechos del América, sino también a formar un mundo en torno al equipo, haciendo alianzas con el equipo de beisbol local, la gente de la feria y construyendo un estadio que es envidia de muchos.
Para meterse en el corazón de Aguascalientes, se formó una sociedad deportiva, con base en las fuerzas básicas del futbol y actividades que involucraran a los familiares de los aspirantes. Mercadotecnia más imaginación.
Hoy esa visión a corto plazo hace que la casa del Necaxa sea el estadio más seguro del país, el único que no tiene rejas que separen al público de la cancha y como espectáculo adicional la enorme pantalla y las espectaculares fuentes. Compeán ve el futbol de cara a la tribuna.
Hoy con esa misma actitud con la que tomó el reto del proyecto Necaxa,
Tomará la responsabilidad de la Federación Mexicana de futbol en su calidad de presidente, con la obligación de poner la casa en orden, renovar el arbitraje, la Comisión Disciplinaria, Selecciones Nacionales y lo que gira en torno al ticolor.
Como un obligado a la nueva administración esta el exigir cuentas, y cuentas claras, al saliente Alberto de la Torre. Los casos de los dopados, los boletos del mundial, los lloriqueos en FIFA y un sin número de casos de ineptitud de este hombre y su camarilla.
Suerte Justino, es cuestión de actitud.
Copyright © 2006 La Crónica de Hoy .

