Academia

El gobierno usa estrategia "pseudo-legal" y "político-ideológica" para destruir libertad de cátedra

Un grupo de 300 académicos firman carta donde denuncian estrategia de Conacyt para modificar institucionalidad en investigación

Política científica

Desde noviembre del año pasado ha generado 5 marchas, dos bloqueos en Reforma y dos más en Conacyt.

Desde noviembre del año pasado ha generado 5 marchas, dos bloqueos en Reforma y dos más en Conacyt.

Adrián Contreras

En México está en marcha una estrategia "pseudo-legal" y "político-ideológica" para destruir la libertad de cátedra e investigación. Así lo denunció este domingo un grupo de cerca de 300 científicos y humanistas mexicanos, la mayoría de los cuales son miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), a través de una carta pública en la que llama a académicos de todo el país a ser solidarios e iniciar una urgente “resistencia” y “movilización”, para oponerse a todo tipo de intervención en las instituciones de educación superior del país.

La carta se emitió en el contexto de la confrontación entre la oficina de gobierno responsable de ciencia, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) contra estudiantes, profesores e investigadores del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), que desde noviembre del año pasado ha generado 5 marchas, dos bloqueos de la Avenida más larga de la Ciudad de México, dos bloqueos a la entrada de de la sede principal de Conacyt y la toma pacífica de instalaciones del CIDE por parte de estudiantes, durante más de 43 días.

El conflicto, en el que la Secretaría de Gobernación evadió ser intermediaria imparcial, se puede recrudecer este lunes ante la posibilidad de que Conacyt intente, por segunda ocasión, reformar el estatuto interno con el que se gobierna el CIDE.

En previsión a este procedimiento de modificación del estatuto, la comunidad del CIDE convocó a un mitin pacífico frente al CIDE, a las 8:30 am de este lunes 24 de enero. El punto exacto será a las afueras del predio marcado con el número 3655 de la carretera México-Toluca. Si la reforma al estatuto se realiza pasando por alto a la propia comunidad de estudiantes, profesores e investigadores, existe el riesgo de que los inconformes puedan bloquear la carretera federal.

Origen de la resistencia

El nuevo estrato del conflicto del gobierno de México con los generadores de nuevo conocimiento en México tiene como evidencia palpable la carta publicada ayer. Desde su título, el texto indica que el llamado de ayuda se generó en el marco de las decisiones y acciones de la actual directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), María Elena Álvarez Buylla, para imponer un grupo afín a sus creencias políticas dentro del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE).

La carta lleva por encabezado la frase: “Defender al CIDE es defender la libertad de la cultura, la educación y la investigación científica en México”.

“En nuestro país está en marcha un programa político-ideológico, pseudo-legal y anti-institucional, para cancelar las libertades de cátedra, investigación científica y difusión y transparencia del conocimiento”, indica el texto. Además subraya que autonomía y libertad son valores que identifican a los universitarios, al igual que la exigencia de condiciones de trabajo adecuadas.

El conflicto al interior del CIDE inició desde el año pasado cuando el entonces director Sergio López Ayllón presentó su renuncia argumentando que su capacidad de acción había quedado anulada, en referencia a un conjunto de desencuentros con la directora de Conacyt en turno. Inmediatamente el gobierno, a través de Conacyt, nombró un director interino, llamado José Antonio Romero Tellaeche, quien retiró nombramientos, amonestó, sancionó o despidió a personal que no le era afín. Estas decisiones detonaron las primeras movilizaciones de protesta de la comunidad del CIDE en toda su historia, de cuatro décadas.

En diciembre el director interino, Romero Tellaeche, fue ratificado por la Directora de Conacyt, en un proceso que no ha sido transparentado hasta la fecha y que permitió que los estudiantes, profesores e investigadores del CIDE promovieran juicios de amparo contra la decisión del gobierno.

La dirección hacia donde avance el conflicto dependerá del intento de Conacyt para modificar los actuales estatutos del CIDE.

(DESPICECE 85 PALABRAS)

FIRMANTES

Diversidad en la

inconformidad

La carta que llama a la “resistencia” en defensa de la libertad de cátedra es un documento significativo por la diversidad y contraste de perfiles que la respaldan. En ella firman académicos de universidades públicas y privadas como UNAM, UAM, COLMEX, CIESAS, Tecnológico de Monterrey, Universidad Anáhuac, Ciesas, Instituto Mora, Cinvestav, Universidad de Guadalajara, ITAM, INAOE, Universidad Veracruzana, ITAM, FLACSO, Universidad Iberoamericana, Instituto de Estudios para la Transformación Democrática, Universidad Autónoma de Baja California El Colegio de San Luis y la Universidad Autónoma de Coahuila.