La imagen de Pedro Rodríguez es legendaria en tantos niveles. La máxima figura que ha dado México al automovilismo mundial se convirtió en el mejor piloto de resistencia en su época y sus récords y hazañas aún prevalecen en nuestros días.
Ni por error tenemos que centrarnos únicamente en lo que hizo en la Fórmula 1, pues esos logros no significan ni la mitad de los mayores triunfos y metas alcanzados.
Si bien los primeros lugares obtenidos en los Grandes Premios de Sudáfrica y Bélgica tuvieron resonancia a nivel mundial y son una muestra del talento del mexicano, su triunfo más nombrado y que aumentó su fama se dio en las 24 Horas de Le Mans, la mítica carrera de resistencia...
Bandera verde… Pedro era uno de los pilotos más talentosos en esa disciplina, y para muchos expertos, el mejor que ha existido. En los autos prototipos tuvo victorias en todas las carreras mayores en el mundo y su consagración se dio en 1968.
Debido a las revueltas estudiantiles de mayo en Paris, Francia, las autoridades no celebraron las 24 Horas en junio, y se llevaron al último fin de semana de septiembre, cuando los días duran menos, la noche llega antes y se va más tarde, lo que dificultaba la competencia.
Pedro fue contratado de último minuto por el John Wyer Automotive Engineering (JWAE) para manejar un Ford GT40 junto con el belga Lucien Bianchi. El mexicano lo calificó en cuarto, de 54 autos, y tomó la partida bajo la lluvia.
Pedro dio más de lo humanamente esperado y tomó turnos dobles en la noche, con lluvia, para sacar provecho a su majestuoso talento, e incluso amaneció el domingo, siete vueltas delante de sus competidores.
Finalmente, Pedro y Lucien consiguieron la aplastante victoria, y con ella le dieron a Ford el Campeonato Mundial 1968 sobre Porsche...
Entrada a pits… Esa fue apenas una de las hazañas de Pedro en Le Mans, carrera que este fin de semana celebra su centenario, ahora con la participación del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC), y que tendrá presencia mexicana con Memo Rojas hijo y Esteban Gutiérrez.
Y es por ello que recuerdo un giro que nos pone en su justa dimensión la genialidad, talento y velocidad de Pedro Rodríguez. Era 1971 y el mexicano estaba en el asiento de un Porsche 917 LH, cuando a más de 250 kilómetros por hora consiguió una vuelta que jamás fue igualada, mucho menos superada.
En el viejo trazo de 13.4 kilómetros de longitud, tuvo una vuelta de 3:13.9 minutos que le dio la pole position y una vez más, la inmortalidad, pues mientras esa configuración de pista estuvo en uso, nadie pudo repetir ese desempeño en La Sarthe.
Ya en carrera, Pedro volvió a sorprender al mundo, al conseguir una vuelta de 3:18.4, otra marca que no fue igualada en esa configuración… Leyenda...
Salida de pits… Como lo platicábamos, este año tanto Esteban como Memo estarán en la prueba francesa. Gutiérrez será el único mexicano en la categoría de los Hiperautos (hypercar) al ser parte del Glickenhaus Racing, con el prototipo con el número 709; mientras que Memo competirá en la categoría LMP2, con el Alpine ELF Team, en el auto #35.
El regiomontano Esteban compartirá volante con Franck Maille y Nathanaël Berthon; mientras que el capitalino Memo, lo hará con André Negrao y Olli Caldwell, y ambos tienen buenas oportunidades de podium. Ojalá.
Bandera a cuadros… Es tal la trascendencia de las 24 Horas de Le Mans que forma parte de la llamada “Triple Corona”, junto con las 500 Millas de Indianápolis y el Gran Premio de Mónaco.
Las mejores series de automovilismo del mundo (Fórmula 1, IndyCar Series, etc), no disputan competencia en este fin de semana y permiten que los reflectores se centren en Francia. Así su importancia. Esperemos que la edición del centenario haga justo honor a su relevancia y la próxima semana comentemos sobre ella. ¿Los favoritos? Vamos a la segura: el Toyota Gazoo Racing...
- Así las cosas… sobre ruedas…
Copyright © 2023 La Crónica de Hoy .

