Mientras el Mundial 2026 transforma a Jalisco en uno de los escenarios internacionales más importantes del año, el estado apuesta por una medida que busca que el legado del torneo vaya más allá del deporte: proteger a las niñas, niños y adolescentes.

Ante la llegada de miles de visitantes y la concentración masiva de personas durante los eventos mundialistas, Jalisco se convirtió en la primera y única sede en implementar un Protocolo de Detección, Atención y Derivación de Casos de Desprotección de Niñas, Niños y Adolescentes, una estrategia desarrollada por el Sistema DIF Jalisco en coordinación con Unicef México.
La iniciativa parte de una premisa clara: un evento global también exige mecanismos extraordinarios de cuidado para quienes pueden enfrentar mayores riesgos.
A través de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PPNNA), el estado diseñó una ruta de actuación específica para responder ante situaciones que puedan vulnerar derechos de las infancias y adolescencias durante actividades de alta afluencia.
El protocolo fue construido de manera interinstitucional y contempla mecanismos de detección temprana, atención inmediata y canalización oportuna para casos donde exista riesgo o vulneración de derechos.
Una red que busca actuar antes de que ocurra una emergencia
La estrategia coordina el trabajo entre dependencias estatales, sistemas DIF municipales y ayuntamientos mediante una Red de Puntos Focales y Agentes de Protección Infantil (API), responsables de prevenir, detectar, atender y acompañar casos.
Para ello, previamente fueron capacitadas alrededor de mil 500 personas servidoras públicas tanto del Área Metropolitana de Guadalajara como de municipios con alta actividad turística. La preparación incluyó formación en derechos humanos alineada con los estándares establecidos por el comité organizador del Mundial.
La operación del protocolo alcanza espacios clave del torneo y del turismo estatal como el Estadio Guadalajara, zonas de Fan Fest y destinos como Puerto Vallarta, Tequila, Mazamitla, Tapalpa, Ribera de Chapala y Cabo Corrientes.

Atención en varios idiomas y respuesta rápida
Uno de los elementos distintivos del modelo jalisciense es el trabajo de las y los Agentes de Protección Infantil, personal multilingüe preparado para atender tanto a visitantes nacionales como internacionales.
Además del español, pueden brindar apoyo en inglés, francés, portugués y japonés, así como en lenguas de pueblos originarios como wixárika, tenek y mixteco.
El protocolo establece rutas concretas de actuación frente a situaciones como:
- Extravío o desaparición de niñas, niños y adolescentes.
- Emergencias médicas pediátricas.
- Consumo de sustancias.
- Trabajo infantil en zonas turísticas o comerciales.
- Trata y explotación sexual comercial infantil.
- Atención a niñez en situación de calle.
Una pulsera para reducir riesgos
Entre las acciones preventivas destaca la Pulsera de Identificación, entregada antes del ingreso a puntos de concentración masiva.
En ella se registran datos esenciales como nombre, edad, condiciones de salud y teléfonos de contacto de madres, padres o personas cuidadoras, con el objetivo de acelerar la localización en caso de separación temporal.
Cuando una niña, niño o adolescente es localizado sin acompañamiento adulto, los equipos API pueden brindar desde contención emocional e hidratación hasta activar atención médica especializada.
La velocidad es uno de los factores centrales del modelo: los primeros 20 minutos son considerados clave para localizar a familiares y activar, de ser necesario, la coordinación inmediata con el C5 y otras instituciones.
Como parte de esta estrategia también operan las Sonritecas, espacios móviles seguros instalados en zonas del Fan Fest, el Centro Histórico de Guadalajara y Plaza de las Américas, donde se ofrecen actividades recreativas, hidratación y acompañamiento.
Con este protocolo, Jalisco busca que el Mundial no sólo sea recordado por lo que ocurra dentro de la cancha, sino también por cómo una sede internacional puede convertir la protección de la infancia en parte de su infraestructura de hospitalidad.