El escritor Héctor Toledano encontró en los recuerdos de su juventud la puerta de entrada para escribir Práctica preliminar, una obra autobiográfica que recupera sus años de formación en Guadalajara y que, más allá de la nostalgia, se convierte en una reflexión sobre la construcción de la identidad, la masculinidad y las transformaciones sociales de las últimas décadas.

Durante una entrevista, el autor explicó que desde hacía tiempo tenía el deseo de escribir sobre Guadalajara, una ciudad que, a diferencia de sus tres novelas anteriores, no había ocupado un papel central en su obra literaria. Mientras que sus libros previos estaban profundamente ligados a la Ciudad de México, sentía que existía una deuda pendiente con la ciudad donde transcurrieron años fundamentales de su vida.
“Yo ya llevaba un rato queriendo hacer algo de Guadalajara”, comentó. Sin embargo, durante mucho tiempo no encontró la manera adecuada de abordar el tema. La solución apareció cuando decidió partir de una serie de experiencias personales que, por su carácter extraordinario, había contado numerosas veces a lo largo de los años.
A partir de esas anécdotas construyó una obra que funciona como un mosaico narrativo. Cada relato posee autonomía propia, pero al mismo tiempo se conecta con los demás para conformar una historia más amplia: el tránsito de la adolescencia hacia la edad adulta.
Toledano explicó que el libro no nació como una recopilación de textos dispersos, sino como un proyecto concebido desde el inicio con una estructura unitaria. El proceso de escritura se extendió durante varios años, algo que atribuye tanto a su ritmo de trabajo como a la libertad de desarrollar el proyecto sin presiones externas.
“Las iba anotando en una lista”, recordó sobre las historias que dieron origen al libro. Conforme avanzaba la escritura, los relatos fueron adquiriendo nuevas dimensiones. Lo que en principio parecían simples recuerdos comenzaron a revelar conexiones con fenómenos políticos, culturales y sociales que marcaron a toda una generación.
El resultado es una obra donde conviven temas como la contracultura, las drogas, la iniciación sexual, las relaciones familiares y las expectativas de libertad que caracterizaron a una época. Para el autor, la literatura exige un nivel de elaboración que trasciende la simple anécdota, por lo que cada historia fue trabajada desde distintos ángulos para alcanzar una mayor profundidad narrativa.
Uno de los aspectos más destacados de Práctica preliminar es el diálogo constante entre la mirada del adolescente que vivió los acontecimientos y la del adulto que los recuerda. Toledano señaló que no quiso limitarse a reproducir exclusivamente la perspectiva juvenil, sino incorporar las reflexiones que surgieron con el paso del tiempo.
Esa doble mirada permitió que durante la escritura aparecieran nuevas interpretaciones sobre experiencias que, en su momento, parecían tener un significado distinto. Algunas aventuras juveniles, explicó, escondían emociones complejas, inseguridades o incluso riesgos que solo fue capaz de reconocer décadas después.
“Es un libro de juventud escrito desde la madurez”, resumió.
La masculinidad emerge como uno de los ejes centrales de la obra. Aunque inicialmente no fue un tema planeado de manera consciente, terminó convirtiéndose en una de las líneas más importantes del libro.
Toledano reconoció que fue durante el propio proceso de escritura cuando comenzó a identificar la relevancia que tenían las ideas de masculinidad en las historias que estaba contando. Desde las relaciones con amigos y familiares hasta las expectativas sociales impuestas sobre los hombres jóvenes, el libro retrata una época en la que gran parte de la identidad masculina se construía bajo reglas rígidas y presiones constantes.
El autor explicó que su visión actual está influida por años de acercamiento a perspectivas feministas, así como por las conversaciones sostenidas con sus hijas y las lecturas que estas le han recomendado. Aunque no define la obra como feminista, considera que dicho acercamiento enriqueció su manera de reinterpretar las experiencias del pasado.
En ese contexto, el libro también aborda cuestiones relacionadas con la homosexualidad y los temores que enfrentaban muchos jóvenes durante una época marcada por fuertes prejuicios sociales. Algunas de las historias incluso se cruzan con la crisis del VIH/SIDA, mostrando las consecuencias humanas y emocionales de aquellos años.
Para Toledano, la adolescencia era un periodo profundamente atravesado por inseguridades vinculadas con la idea de “ser hombre”. Esa presión se manifestaba en las relaciones entre compañeros, en el vínculo con las mujeres y en los modelos masculinos que predominaban dentro de la familia y la sociedad.
El escritor considera que las nuevas generaciones han experimentado cambios importantes en comparación con el contexto que él vivió. Menciona una mayor apertura hacia distintas identidades sexuales y formas de relacionarse, particularmente en ciertos sectores urbanos y de clase media. Sin embargo, también advierte que muchas estructuras culturales persisten y que los avances no han sido tan profundos como alguna vez imaginó.
“Hay muchas cosas que pensé que iban a cambiar más de lo que han cambiado”, reflexionó.
Esa sensación de desencanto constituye otro de los temas fundamentales de Práctica preliminar. Toledano recuerda que su generación creció rodeada de discursos sobre libertad, transformación social y posibilidades de cambio. Desde las influencias de movimientos políticos hasta las exploraciones espirituales y culturales de la época, existía la percepción de que el mundo avanzaba hacia una mayor apertura.
Con el paso de los años, sin embargo, muchas de esas expectativas se encontraron con límites y contradicciones. El libro recupera precisamente esa tensión entre las ilusiones juveniles y la realidad adulta, convirtiendo el desencanto en una herramienta para comprender mejor el pasado.
Actualmente, Práctica preliminar ya fue presentado en la Ciudad de México. El autor adelantó que busca realizar una presentación en Guadalajara, ciudad que ocupa un lugar fundamental dentro de la obra y cuya presencia atraviesa cada una de sus páginas. También expresó su deseo de organizar nuevas actividades en la capital del país, aunque señaló que estos proyectos dependen en gran medida de la coordinación con la editorial.
Con Práctica preliminar, Héctor Toledano no solo reconstruye una etapa decisiva de su vida, sino que ofrece un retrato generacional donde la memoria personal se convierte en una ventana para explorar los cambios —y las permanencias— de la sociedad mexicana.