“Mi hogar en muchos espacios, / luminiscentes entornos / techos altos, claraboyas /donde las estrellas fraguan”.

Médico de profesión por la Universidad de Guadalajara y Trabajadora Social del Centro Jalisciense de la Productividad, Eloísa Rosas Pelayo (Ayutla, Jalisco) dedicó gran parte de su vida profesional a la atención de pacientes en el IMSS y al trabajo social en instituciones no gubernamentales.
Actualmente, nos cuentan en corto, disfruta el tiempo de su jubilación e inició, en 2005, su carrera literaria en la Escuela de Escritores Sogem Guadalajara. Rosas Pelayo ha participado en diversos talleres literarios: en la Universidad de Guadalajara, “Bosque sin senderos”, “Oficio de poeta” y “La calle de Cervantes”.
Autora de varios volúmenes de poesía, suma: “Espigas” (Castellanos Editores, 2018). “Antología del oficio de poeta” (Castellanos Editores, 2018), “El peso de la palabra” (Groppe Impresiones, 2020; y editado por José Homero); “La barca iluminada” (con prólogos de Ernesto Lumbreras y José Homero; Typotaller, 2023), “La danza de mi vida” (Sombra de aire, 2024) y colaboración en “Entre tintas… tinto VI” (Voces Tintas, 2019).
“La danza de mi vida”, nos dice en el prólogo Nidya Areli Díaz (responsable de su Coordinación y Edición), construye un “crisol de instantes de toda una vida… En la cúspide de su existencia, Rosas Pelayo nos entrega un poema de largo aliento, resultado de meses de reflexiones y trabajo creativo, volcando en él una danza, un baile signado todo por el elemento rítmico y materializado en versos y coplas que se van sucediendo como pasos de vals en la pista literaria…”.

Dividido en cinco cantos, sus páginas exploran “el ritual de la existencia que atravesamos todos, desde la concepción y la formación de la identidad propia, hasta el acto de dar vida, cerrando círculos que dan paso a otros. En esta danza nos hallamos siempre en movimiento, algunas veces solos, otras, acompañados de los padres, la pareja o los hijos, pero siempre en constante cambio, como el mundo que nos circunda y que también forma parte de lo que somos…”.
Poema que “despierta sentimientos encontrados, revive recuerdos profundos, a veces dolorosos y a veces risueños y felices, de personas amadas ya ausentes, de seres a los que hemos mirado nacer, crecer y florecer con nosotros, de semillas que emergen y cuyo camino seguramente no veremos concluir; revive nostalgias que nos sitúan y transportan en una suerte de tiempo dual; por un lado, en el tiempo del poema y de la poeta, y, por otra parte, en el tiempo nuestro, de nuestras vivencias personales y desde nuestro propio horizonte cultural y de experiencia…”.
¡Anímense a conocerlo!