Cronomicón

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Electrify: rock and roll con energía de alto voltaje

Antes de la entrevista soltaron una frase que define perfectamente a Electrify: “Somos cuatro adolescentes haciendo rock”. Así, sin poses, sin personajes inventados y sin la necesidad de aparentar una experiencia que todavía están construyendo. Y quizá ahí está buena parte de su encanto.

Electrify

En un momento donde pareciera que todo debe sonar igual para sobrevivir en los algoritmos, ellas decidieron tomar guitarras, bajo y batería para hacer rock de ese que se siente primero en el pecho y luego en los oídos.

Integrada por las hermanas Annie, Dani, Adu y Aitza, Electrify, son una banda originaria de Querétaro que ha llamado la atención por combinar la potencia del rock con la frescura de una nueva generación. Con apenas entre 15 y 18 años de edad, las cuatro jóvenes escriben, interpretan y producen música con influencias que van desde Queen, AC/DC, Metallica y Megadeth, hasta Alanis Morissette y el rock en español.

Su propuesta, marcada por guitarras contundentes, un sonido con tintes de grunge y composiciones en inglés, las ha convertido en una de las agrupaciones emergentes más interesantes del rock mexicano actual.

Electrify

La comparación con The Warning aparece inevitablemente. Hermanas, mexicanas, jóvenes y haciendo rock pesado. Ellas no se incomodan. Al contrario.

Las comparan mucho con The Warning. ¿Les pesa?

—Para nada. Somos fans de ellas. Cuando empezamos era una de las bandas que todas escuchábamos. Si nos comparan tiene sentido, pero nuestro sueño es que haya tantas bandas de mujeres que ya ni siquiera tenga caso hacer comparaciones. Queremos inspirar a más niñas para que se animen a tocar.

Y es difícil no creerles. Hablan con la misma naturalidad con la que cuentan que todo comenzó porque su gran objetivo era... tocar en un restaurante.

¿Así nació Electrify?

—Sí. En Querétaro la escena es pequeña y casi no había lugares para tocar. Nuestro sueño era conseguir un espacio en un restaurante. Lo logramos, empezamos a subir videos y uno comenzó a moverse mucho en redes. Ahí dijimos: “Ahora sí, vamos en serio”. Empezamos a escribir nuestras canciones y ya no paramos.

El primer concierto fue tan exitoso que terminó con lleno absoluto.

¿Se volvió loco el restaurante?

—Completamente. Hubo sold out, metieron más gente de la que cabía y hasta multaron al lugar. Nosotros no tuvimos la culpa, pero fue increíble. Ahí tocamos por primera vez “Fake” y el público nos pidió repetirla. En ese momento entendimos que queríamos dedicarnos a esto.

Lo curioso es que cuando uno escucha el disco cuesta trabajo creer que detrás haya adolescentes de 15, 17 y 18 años.

Las guitarras tienen fuerza, el bajo está perfectamente colocado y la batería no se queda atrás. Hay técnica, pero también identidad.

Cuando se les comenta eso, responden con una mezcla de orgullo y humildad.

Electrify

Llama la atención lo bien que tocan. En el rock eso pesa muchísimo.

—Muchas gracias. Este disco lo escribimos siendo adolescentes. Tiene mucho grunge, muchas influencias distintas y todavía seguimos buscando nuestra identidad como personas y como banda. Creo que eso también se escucha.

Por supuesto había que preguntar algo verdaderamente importante.

¿Qué piden en el camerino? ¿Bebidas energéticas? ¿Monstruos del rock?

—Nada de eso. Agua, refrescos... y un chocomil.

Rock and roll, sí.

Pero con calcio.

Y como todavía son menores de edad, también había otra duda inevitable.

¿Quién las cuida en las giras?

—Siempre nos acompañan nuestras mamás. Nuestros papás también nos apoyan muchísimo, pero ellas son las que andan con nosotras. La verdad somos bastante tranquilas. El desorden lo dejamos para arriba del escenario.

Cuando hablan de tocar en vivo, cambia completamente el tono de la conversación.

Ahí se nota que encontraron el lugar donde pertenecen.

Electrify

¿Qué tiene un concierto de rock que no tiene ningún otro género?

—Que el rock se siente. El bajo vibra al ritmo del corazón, el bombo te pega en el pecho y toda esa energía conecta con la gente. Ver que los fans cantan canciones que apenas salieron es algo increíble. Esa electricidad es justamente la razón por la que nos llamamos Electrify.

De pronto una de ellas recuerda su primer concierto.

Fue con Los Daniels.

Tenía apenas ocho años.

—Escuché la batería y le dije a mi mamá que sonaba igual que mi corazón. Ahora vamos a compartir escenario con Los Daniels en el Lunario. Es un sueño.

Hay historias que simplemente se escriben solas.

También hubo tiempo para hablar de influencias.

Queen, AC/DC, Metallica, Megadeth, Pantera, Alanis Morissette y mucho rock en español son parte del ADN musical con el que crecieron.

Y sí, todas las canciones del grupo están en inglés.

No fue una estrategia de mercado.

Simplemente ocurrió.

Electrify

¿Por qué escribir en inglés?

—Fue muy natural porque las bandas que más escuchábamos cantaban en ese idioma, incluso grupos que ni siquiera eran estadounidenses. No estamos cerradas a hacer música en español. Seguramente llegará el momento.

Antes de despedirnos apareció el tema más polémico de toda la entrevista.

Mucho más que The Warning.

Mucho más que el rock.

La pizza.

La mejor pizza...

—La hawaiana.

Silencio.

Otra voz respondió inmediatamente.

—No, la de pepperoni.

Y así quedó demostrado que en Electrify pueden ponerse de acuerdo para escribir un disco entero, pero no para elegir la pizza.

Eso sí, cuando lleguen a Guadalajara quizá descubran que existe una pizza de chile relleno en El Perro Negro.

Ahí sí veremos de qué están hechas estas rockeras.

Porque el rock no siempre nace en un estadio.

A veces comienza en un restaurante lleno hasta el techo, con cuatro adolescentes convencidas de que los sueños también se pueden tocar con guitarra eléctrica.

Datos

  • Electrify
  • Viernes 10 de julio.
  • Foro Independencia, Guadalajara.
  • Boletos disponibles a través de Passline.
  • Habrá meet & greet (con cupo limitado) y algunos asistentes serán seleccionados para presenciar el soundcheck y convivir con la banda.

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