Algunas obras de artes van más allá de la contemplación: incomodan, otras hacen preguntas, otras obligan a detenerse frente a un objeto que, fuera de una galería, probablemente pasaría desapercibido.
Una bolsa de basura, una pieza tecnológica, un impreso o un objeto intervenido pueden convertirse en el punto de partida para hablar de desapariciones, contaminación, territorio, memoria o las formas en que habitamos una sociedad.
Desde ahí se puede entender la primera edición del Festival de Arte Conceptual La Cuarta Silla, un encuentro que del 24 al 27 de septiembre tomará distintos espacios de Guadalajara para poner en circulación otras formas de hacer y pensar el arte contemporáneo.

Uno de los participantes es Pablo H. Cobian, artista y maestro con una trayectoria consolidada en la escena contemporánea, además de formador de nuevas generaciones. Cobian, junto con la artista y curadora Yuriko Cortés, mantiene Estallido Project, un espacio desde el que ambos han impulsado propuestas contemporáneas y acompañado a artistas que buscan abrirse camino en la escena.
Como experto en arte contemporáneo y artista invitado, platicamos con Cobian sobre una de las características que vuelve particular al Festival La Cuarta Silla y es que no se plantea desde los espacios más tradicionales del circuito artístico, sino que reúne a una comunidad amplia de artistas, gestores, curadores y proyectos independientes.
“Es como alternativo, como contracultural, podríamos decirlo, como muy desde una visión muy joven”, explica.
El festival surge a partir de una iniciativa del gestor cultural Alejandro Zaragoza, quien desarrolló el proyecto como parte de su titulación de maestría y comenzó a convocar a otros artistas, curadores, promotores y espacios culturales para construir una plataforma colectiva.
La respuesta terminó por ampliar considerablemente la propuesta. La convocatoria comenzó en Guadalajara, posteriormente se abrió a otras partes del país y finalmente recibió propuestas internacionales, con participación de artistas de países como Argentina y Chile.
De acuerdo con Cobian, alrededor de 170 artistas forman parte de esta primera edición, entre quienes fueron invitados directamente y quienes llegaron mediante convocatoria.
“Hay artistas de todas las edades”, señala. Y esa mezcla es parte de lo que considera más interesante: algunos que comienzan su carrera conviven con creadores que ya tienen una trayectoria más larga.
Desde Estallido, por ejemplo, invitaron a participar a una artista de apenas 17 años, recién incorporada a la Escuela de Artes.

Un recorrido por otras posibilidades
La Cuarta Silla no se concentra en una sola galería ni en una exposición convencional. Su propuesta se extiende por distintos puntos de la ciudad y plantea un recorrido entre espacios independientes, galerías, proyectos autogestivos y otras sedes.
La página oficial del festival contempla 16 espacios participantes, entre ellos Cuerpos Parlantes, Foro AM, Días Feriados, Estudio Arrechiga, Casa Dos Guayabos, No Museo, Taller Industria Gráfica, Casa Feria, Ala Rota, Staditche, Estallido Art Project, Salón Liminal, Ánima Galería, Palma Galería, Estampa Café y Casa ITESO Clavijero.
La programación incluye exposiciones, performances, conversatorios, talleres, charlas, recorridos y otras actividades relacionadas con el arte conceptual y sus posibilidades en el contexto latinoamericano.
Para Cobian, esa variedad también permite romper con una idea de jerarquías dentro del arte.
“Es interesante porque puedes ver la obra de un artista muy joven, que a lo mejor su propuesta es más fresca, hasta un artista con una propuesta más madura, porque a lo mejor ya tiene más camino avanzado”.

La intención, dice, es que las piezas de arte no se ordenen necesariamente de acuerdo con la trayectoria de quienes las realizan, sino que puedan dialogar a partir de sus discursos.
En ese recorrido también aparecen lenguajes que no siempre tienen espacio en los circuitos convencionales. Hay gráfica, grabado, instalación, tecnología, performance y propuestas que utilizan materiales cotidianos o elementos que normalmente no asociaríamos con una obra de arte.
Es precisamente ahí donde el festival encuentra una de sus apuestas más importantes: acercar al público a lenguajes que pueden parecer extraños en un primer momento.

Cobian y Estallido
La participación de Cobian será doble. Dentro del espacio de Estallido Project ubicado en Plaza La Alegría (Av. Fray Antonio Alcalde 159, junto a la Casa de los Perros) presentará una exposición individual y, además, en los locales de la misma plaza, en la parte baja, se mostrarán piezas de otros artistas como parte del festival.
Su exposición lleva por título “Six7, demolición, todo es otra cosa”, un trabajo que parte de un collage realizado con revistas de “Condorito”. A partir de esa primera imagen, el artista utilizó inteligencia artificial para deformarla y generar distintas posibilidades visuales relacionadas con los códigos del cómic latinoamericano.
Pero la tecnología es solamente una parte del proceso.
Las imágenes producidas fueron posteriormente reinterpretadas por Cobian mediante pintura, dibujo y collage. El resultado se convierte en una especie de experimento que va del collage original a la intervención digital y después regresa al trabajo manual.

La instalación incorpora además elementos de vidrio, esferas y animales taxidermizados.
El título funciona como una pista para aproximarse a la obra. “Todo es otra cosa” plantea la posibilidad de que un objeto deje de ser visto únicamente desde su función original para adquirir otros significados.
“Cuando dejamos de observar la utilidad que tiene una cosa, de repente empezamos a encontrarle otros significados u otras posibles utilidades que puede tener esa misma cosa”, explica.
Y su segunda participación es una pieza distinta: un impreso de mil copias que juega con el lenguaje de una plana de periódico. El trabajo lleva el título “Al estilo Jalisco” y reúne datos relacionados con problemáticas sociales y ambientales. La particularidad es que el público podrá llevarse la pieza a casa.
La obra deja así de ser un objeto que solamente se observa dentro de una exposición y se convierte en algo que circula, que puede salir del espacio artístico y llegar a otros lugares.

Cómo mirar el arte contemporáneo
Quizá una de las preguntas más interesantes que plantea el festival no está solamente en las obras, sino en la manera en que el público se enfrenta a ellas.
Porque ante una instalación hecha con basura, una pieza tecnológica o una propuesta que aparentemente parece sencilla, puede aparecer inmediatamente la pregunta: “Eso también lo podría hacer yo”.
Cobian propone quitarle peso a ese primer juicio.
“Ninguna es mejor o peor. Las dos nos proponen cosas diferentes”, dice al comparar una pintura con una instalación.
La recomendación es acercarse a cada obra desde sus propias reglas. Si una pintura resulta familiar, el espectador puede apoyarse en los conocimientos y gustos que ya tiene. Pero cuando aparece una propuesta cuyos materiales o lenguaje son menos conocidos, lo primero sería tratar de entender qué está planteando.
“Primero tratar de entenderlo. Entender cuál es su lenguaje, entender de qué me quiere hablar esta cosa”.
Leer el texto que acompaña una pieza puede ayudar, pero también está la intuición.
Para Cobian, acercarse al arte contemporáneo implica dejar de lado la pelea interna sobre qué debería ser arte y qué no.
“Sin tantos sesgos de qué creo que es arte y qué creo que no es arte, sino más bien como entender que todo lo es y que solo son categorías distintas de arte”.
Desde esa perspectiva, una pintura, un grabado, una instalación, un performance o una pieza tecnológica no tienen que competir entre sí. Cada uno tiene sus particularidades y puede generar una experiencia distinta.
La Cuarta Silla busca precisamente ampliar ese panorama. Su programa parte de una concepción del arte conceptual como una práctica crítica en la que las ideas, las preguntas y las tensiones que provoca una obra tienen un peso central, con una mirada puesta en la tradición del conceptualismo latinoamericano y su relación con las problemáticas sociales y políticas.
Para una escena artística como la tapatía, donde conviven instituciones, galerías consolidadas, espacios independientes, proyectos autogestivos y nuevas generaciones, este excepcional festival abre una enorme ventana para que el público se asome a las propuestas de sus distintas voces, tanto emergentes como consolidadas.

Datos
- Festival de Arte Conceptual La Cuarta SillaCuándo: del 24 al 27 de septiembre de 2026
- Dónde: distintas sedes de Guadalajara
- Inauguración: 24 de septiembre, con actividades desde las 11:00 horas y acto inaugural en el No Museo por la noche
- Estallido Project: la exposición de Pablo H. Cobian y las piezas participantes del festival se inauguran el 23 de septiembre a las 17:00 horas /Horario de Estallido: durante el festival, de 17:00 a 20:00 horas
- El programa completo puede consultarse en la página oficial del Festival de Arte Conceptual La Cuarta Silla donde también se pueden revisar las 16 sedes y las actividades programadas para cada día: https://www.festivaldearteconceptual.com