
En el marco del Día de la Enfermera, celebrado cada 6 de enero, la presidenta municipal de Guadalajara, Verónica Delgadillo, encabezó una ceremonia frente al Monumento a la Enfermera en Paseo Alcalde. Acompañada por personal de instituciones de salud y ciudadanía, la alcaldesa destacó que la labor de las enfermeras y enfermeros es fundamental dentro del sistema de salud, pues dedican su vida a salvar y proteger la de otras personas. En su mensaje, subrayó que su trabajo va más allá de aplicar una inyección o realizar una curación, ya que implica cuidar con el corazón y con profesionalismo el bien más importante que puede tener un ser humano: la salud.

Durante el acto, Delgadillo expresó su reconocimiento a quienes día a día atienden a las y los tapatíos, y anunció la reposición de la placa de cobre del Monumento a la Enfermera, como símbolo de respeto y memoria hacia esta profesión. La ceremonia se convirtió en un espacio de gratitud y homenaje, donde se recordó que el Día de la Enfermera fue instaurado en México en 1931 por José Castro Villagrana, director del Hospital Juárez, quien consideró que las enfermeras eran “un regalo de Reyes para los pacientes”.
Con este gesto, Guadalajara reafirma su compromiso de dignificar la labor de las enfermeras y enfermeros, reconociendo que su vocación y entrega representan un pilar indispensable en el cuidado de la salud pública y en la vida de la comunidad.