
Una mujer a quien se le pasó la dosis del químico para narcotizar a un hombre con el que estaba ingiriendo embriagantes, quedó vinculada a proceso por los delitos de homicidio y robo calificado, pues su víctima quien era músico de mariachi, falleció intoxicado y su casa fue saqueada por la susodicha, en complicidad de por lo menos otras tres personas del sexo femenino.
La Fiscalía de Jalisco informó que logró la vinculación a proceso en contra de Yoana Lizbeth “N”, a quien un juez le impuso prisión preventiva oficiosa por un año y un plazo de seis meses para el cierre de la investigación complementaria en tanto se llega a una sentencia.
Los hechos quedaron al descubierto la mañana del domingo 3 de agosto de 2025, cuando en una finca situada cerca del cruce de las calles Alfredo Carrasco y Ricardo Palmerín, en el Barrio de San Andrés, municipio de Guadalajara, amaneció muerto el músico de aproximadamente 60 años de edad.
El occiso era conocido en el medio musical porque en antaño integró el mariachi Nuevo Tecalitlán y tocaba el guitarrón.
Junto a él se hallaban otros dos hombres, uno de ellos, de 45 años de edad, quien tenía una golpe en la cabeza y presentaba síntomas de intoxicación, pero no recordaba a cabalidad lo que había sucedido.
Posteriormente se estableció que en la víspera, después de que acudieron a un evento musical, los tres conocieron en un comercio de la Colonia San Rafael, a cuatro mujeres con las que estuvieron departiendo y a quienes al cabo de un rato, decidieron invitar al domicilio de uno de ellos, en el Barrio de San Andrés, a donde se trasladaron, y ahí, las invitadas les insistieron en que estuvieran ingiriendo más alcohol.
Hubo un momento en el que los hombres perdieron el conocimiento y cuando el de 45 años de edad despertó se dio cuenta de que el anfitrión no reaccionaba y que sus carteras, teléfonos y otras de sus pertenencias de valor ya no se encontraban, en tanto que las las mujeres se habían retirado.
Cuando se presentó el personal de servicios médicos se confirmó que el hombre que no reaccionaba estaba muerto, y con la autopsia y dictámenes periciales se determinó que falleció por un edema cerebral y pulmonar por intoxicación.
Tras tener conocimiento del caso, la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios de la Fiscalía realizó las pesquisas e identificó a Yoana Lizbeth “N” como presunta participante en los hechos y obtuvo un mandamiento del Juzgado Décimo Quinto de Control y Juicio Oral del Primer Distrito Judicial, para detenerla, la cual fue cumplimentada en la Colonia Jalisco, de Tonalá, por agentes de la Dirección de Órdenes de Aprehensión.

Se presume que la detenida y las otras tres mujeres cómplices son delincuentes que operan como narcotizadoras o “goteras”, porque intoxican a sus víctimas vertiendo gotas para los ojos en sus cervezas y demás bebidas, todo para robarlos; sin embargo, cuando la dosis se excede puede provocar la muerte, como en este caso.
También se estima que existen asuntos similares en los que cuentan con la participación de hombres que les ayudan a llevarse las pertenencias de las víctimas, una vez que éstas quedan sedadas.