Guadalajara

A unos metros de la sede de la Fiscalía Federal delincuentes incendiaron un auto Jetta e intentaron quemar dos camiones urbanos

El narcobloqueo frente a la delegación Jalisco de la FGR

En primer plano el auto Jetta calcinado. Atrás, los dos camiones que no pudieron incendiar, en el centro de Guadalajara.

Eran las 8.30 de la mañana, cuando cinco hombres encapuchados, vestidos de negro, llegaron al cruce de las avenidas La Paz y 16 de Septiembre, a unos metros de la delegación estatal de la Fiscalía General de la República (FGR) y a tres cuadras de la sede de la Secretaría de Seguridad del Estado. Ahí le prendieron fuego a un auto Jetta Blanco, el cual quedó totalmente calcinado.

Los sujetos pararon dos camiones urbanos, uno verde la de la ruta 52 y otro rojo que va a Los Agaves, en Tlajomulco. Se subieron a las unidades con bidones de gasolina para intentar prenderles fuego. A gritos, le exigieron al conductor del camión verde que abriera la puerta de atrás para que se bajaran todos los pasajeros. El conductor nervioso no podía abrir la puerta y todo fueron gritos y pánico en el autobús, hasta que logró hacerlo y la gente salió corriendo.

Policías de la FGR salieron e hicieron disparos a los delincuentes, quienes respondieron con más tiros. Pese al intercambio de balas no hubo personas lesionadas y los autores de la agresión salieron huyendo, sin poder prenderle fuego a los dos camiones. La unidad verde sufrió daños en el tablero del conductor por efecto del fuego y el camión se quedó con la radio y las luces encendidas.

El personal de la panadería La Esperanza observó todo de frente. Los pasajeros de ambos camiones corrieron y la mayoría se resguardó en la panificadora. El personal bajó la cortina, al igual que lo hizo el negocio de pollos rostizados que está justo al lado. Desde dentro, los empleados escucharon la balacera.

A las 11 de la mañana, las empleadas que narraron lo sucedido aún estaban con miedo, sin embargo, no dejaron de empacar piezas de pan y servir café y croissants con jamón a los escasos clientes.

Dos horas después del incendio del auto particular, aún había poncha llantas en la avenida 16 de Septiembre. Incluso, una patrulla de la policía estatal circuló a toda velocidad por el lugar y pasó por encima de los picos de acero.

La panadería reabrió sus puertas. Fue el único negocio que durante algunas horas dio servicio al público, porque todos los comercios alrededor cerraron, incluso una tienda Oxxo, situada en contra esquina.

Varias personas caminaban y preguntaban si había servicio de transporte público. Algunos iban a Tetlán, otros a Chulavista, en Tlajomulco. Otro había ido a la línea 1 del Tren Ligero y se encontró con las puertas cerradas. Ninguno sabía cómo regresarían a sus hogares.

Frente a la FGR y por las puertas traseras de la calle Comercio no había presencia policiaca.

Muchos curiosos pasaban por el crucero donde hubo el narcobloqueo y tomaban videos con sus teléfonos celulares.

La escena quedó ahí intacta por varias horas. Hasta alrededor de las 6.30 de la tarde, llegaron las grúas que se llevaron los camiones urbanos y policías de Guadalajara vigilaban el crucero. A ese momento por fin habían retirado los poncha llantas y la panadería ya había cerrado la atención al publico, horas antes de su horario habitual.

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