
La industria del foie gras ha destinado cientos de miles de euros a una estrategia de influencia directa en las instituciones europeas para frenar posibles regulaciones en materia de bienestar animal. Así lo documenta un análisis de datos públicos realizado por Igualdad Animal, que expone los recursos que el sector ha destinado al lobby en la Comisión Europea.
De acuerdo con la información, el lobby del foie gras ha gastado entre 100 mil y hasta 199 mil euros en grupos de presión profesionales para influir en la toma de decisiones dentro de la Unión Europea, en un momento clave en el que se discuten posibles reformas regulatorias.
El análisis de Igualdad Animal sobre las reuniones públicas entre el comisario europeo de Sanidad y Bienestar Animal, Olivér Várhelyi, y el comisario de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, ambos responsables del paquete legislativo de la UE en materia de bienestar animal, revela que Euro Foie Gras consiguió varias reuniones de alto nivel con la Comisión Europea en 2025.
También revela que representantes de esta industria han mantenido contacto directo con gabinetes de altos funcionarios de la Comisión Europea. Para Igualdad Animal, esta cercanía evidencia un acceso privilegiado frente a otros actores, como las organizaciones de protección animal, que no cuentan con los mismos recursos ni presencia en estos espacios de decisión.
La organización advierte que esta influencia ocurre en un contexto en el que la Comisión Europea ha retrasado reformas clave en materia de bienestar animal, lo que ha generado críticas por parte de la sociedad civil.
El sufrimiento detrás del foie gras
El foie gras se obtiene mediante la alimentación forzada de patos y gansos, una práctica ampliamente cuestionada por su impacto en el bienestar de los animales. Este método consiste en introducir alimento de forma intensiva en los animales para provocar el agrandamiento de su hígado, que puede alcanzar varias veces su tamaño normal.
A pesar de las críticas y del creciente rechazo social, la industria continúa defendiendo esta práctica y buscando evitar regulaciones más estrictas a través de acciones de lobby en Bruselas.
En este contexto, el papel del dinero y el acceso a altos funcionarios europeos se vuelve central para entender cómo se están definiendo las políticas públicas en torno al bienestar animal.
Para Igualdad Animal, la situación pone en evidencia la necesidad de mayor transparencia y equilibrio en los procesos de toma de decisiones, especialmente cuando están en juego la vida y el sufrimiento de millones de animales.