
El escritor, dramaturgo y académico jalisciense Dante Medina sacó a la luz su nuevo libro “Encariñamores al Calor del Invierno”, que fue presentado en la librería Mariano Azuela del Ex convento del Carmen, con la participación del doctor Carlos Axel Flores Valdovinos y la maestra Martha Cerda, directora de SOGEM Guadalajara.
A continuación, el texto que Martha Cerda expuso en la presentación de esta nueva obra de Dante Medina:
El doctor Carlos Axel Flores Valdovinos, me hizo el honor de invitarme a presentar el libro de otro doctor: Dante Medina, quien no necesita presentación. Acepté con mucho gusto, por mi admiración hacia los dos: El doctor Carlos Axel realiza una gran labor cultural en Zapotlán, y Dante ha llevado el nombre de México más allá de nuestras fronteras.
Pero, ¿qué puedo decir yo de Dante que no lo haya dicho Google? Si alguien pensó que iba a citar a grandes críticos literarios como Mijail Bajtin, Octavio Paz o el doctor Seymour Mentón, para parecer erudita, se equivocó. ¿Cómo voy a competir con mi pobre inteligencia natural, contra la poderosa Inteligencia Artificial? Prefiero recurrir a un órgano que todavía no ha sido usurpado por la ciencia: el corazón; al que se le atribuyen muchos mitos, pero yo voy a hablar de lo que alberga el mío:
Ahí, en un rincón, está el Dante jovencito que recibía a los escritores que venían a la FIL, cuando ésta empezaba, cuando todos empezábamos. No éramos compañeros, porque yo soy mayor, pero ambos sabíamos uno del otro: Él se había ido a la universidad de Montpelier como Dante, y regresó siendo el doctor Dante Medina. Simultáneamente era escritor. Desde muy joven escribía y no ha dejado de hacerlo, es uno de los autores más prolíficos de su generación, en todos los géneros.
Conservo uno de sus primeros libros, publicado en 1990, titulado Algunas Técnicas Narrativas de la Novela Latinoamericana Contemporánea, que he utilizado en los talleres que imparto. Otros títulos de Dante que leí en su momento son: La dama de la gardenia; Los Placeres de la Lengua; Tola; Arcadio Zúñiga y Tejeda, poeta jalisciense del siglo XX; Ciudades de por sí; y Zonas de la Escritura, entre muchos más.
Un buen día supe que Dante se había ido a vivir a España. Pasó el tiempo hasta que, sorpresivamente, recibí un correo suyo, preguntándome por el teléfono de Lauro Zavala, otro eminente doctor, queme había incluído en una antología de meta y minificción. Yo no tenía contacto con Lauro pero obvio, pregunté a Google y de inmediato me dió su correo. Se lo envié a Dante y así reinició nuestra amistad.
Dante está aquí y allá, parece que tiene el don de la ubicuidad, pues cuando viene es recibido como si nunca se hubiera ido. Tiene una gran influencia en el medio cultural de Guadalajara, la prueba es el Foro de Fomento a la Cultura que organizó, a principios de este año, en el Congreso del Estado. Fue ahí donde conocí al doctor Carlos Axel y…
Por fin estoy llegando a lo que vine: a presentar este nuevo libro de Dante, titulado: Encariñamores al calor del invierno, publicado por la Editorial Ateneo Tzapotlatena, en la Colección Ilustres de Jalisco, que dirige el doctor Carlos Axel Flores,en la tierra de Juan José Arreola.
El título del libro nos remite inmediatamente a quien lo escribió: el mismo que aparece cada domingo como “El aburrido bíblico”. Ese Dante es un consumado iconoclasta, que se permite enmendarle la plana al mismísimo Cervantes, como lo hace en su libro Obras maestras Re-acomodos y arreglos. Y lo hace respaldado por su gran cultura y su sabia decisión de no tomarse en serio. Se ríe de los otros porque primero se ríe de sí mismo. Quizá eso es lo que nos ha identificado.
Y ahora sí, cito a mi querido doctor Seymour Menton, ejemplo de sencillez, quién en su libro Caminata por la Narrativa Latinoamericana, dice que no está de acuerdo con el “New Criticism, método que consiste en la lectura cuidadosa y exacta de la obra, sin nada de datos biográficos del autor”. Yo, desde mi lugar, coincido con el doctor Menton. Creo que es importante conocer al ser humano que se encuentra detrás de una novela, un libro de cuentos, un poemario, porque enriquece la lectura.
Por eso en este texto me he enfocado en compartir al Dante que yo conozco y que no deja de sorprenderme.
Este es un libro entrañable, dedicado a tres de las mujeres más importantes de su vida: su madre y su nieta ya fallecidas; y Sandra, su esposa. Es un testimonio de su amor de hijo, de abuelo y de esposo; un reconocimiento a la Mujer, con mayúsculas, y una declaración de amor a Sandra. Sí, un Dante enamorado, ¿por qué no? Sin dejar de ser el creador de su propio lenguaje para expresar el amor o decifrar el mundo.

Los poemas dedicados a su madre son breves, como haikus. He escogido tres de ellos:
La luna en un rincón
coquetea con un rayo
(sale volando un pájaro)
Conecta el gavilán
su pico al cielo
¡y vuela!
Luciérnaga se azora
de cortar en lo verde
la palabra luciérnaga
La segunda parte está dadicada a su nieta Kristen Patita. Uno de los poemas que más me conmovió, es el titulado “La vida frente al espejo”:
Peinándose en el espejo
mi niña se preguntó:
¿qué le pasaría al abuelo
qué la piel se le arrugó?
Muy discreta, femenina,
nos comparó en el reflejo:
lisa, limpia, su piel linda,
¿habré yo nacido viejo?
Su ceja es una pregunta,
me asedia su ojo coqueto:
Que ella misma lo descubra.
No quiero explicarle el tiempo.
Es un poema de una delicadeza y una ternura insospechadas. Además de perfecto, es una profunda reflexión sobre el paso del tiempo. Pero es que Dante es Dante.
La tercera sección del libro es sobre su esposa. Tuve la oportunidad de constatar el cariño de Dante por Sandra, cuando me confió que ella estaba muy nerviosa porque iba a presentar su tesis de doctorado y uno de los jurados, era precisamente Lauro Zavala; me pidió que hablara con él para decirle que no fuera muy estricto con Sandra.
Revelo esta anécdota no por indiscreción, sino para mostrar el cariño y la solidaridad de Dante con ella.
El primer poema dedicado a Sandra, dice:
Como no tengo nada que hacer
le voy a hacer
un libro de poemas de amor
a la mujer que amo.
Es una cosa inútil de hacer
pero es mejor que no hacer nada,
y a fin de cuentas
amar es una forma de no hacer nada
sino quedarse sin hacer.
¿A qué decirle Te amo si ya está dicho el hecho?
Ella entiende que mi silencio es
una forma de decir,
por eso ella y yo nos entendemos,
aunque mi forma de amar,
de nada hablar,
de no hacer nada,
sea mi única manera
de amarla.
Este es el estilo característico de Dante, el tono lúdico, el juego de palabras: decir y no decir, para acabar diciendo más de lo que aparentemente dice para los… que lo entiendan.
Como dije al principio: “Dante no necesita presentación”, pero si quieren saber fecha, lugar de nacimiento y bla bla bla, consulten a Google. Yo prefiero al de carne y hueso; al poeta, filósofo, amigo y entrañable ser humano.
Dejo de tarea leer el libro de este personaje, que no deja de reinventarse cada día, sin dejar de ser el mismo.
Martha Cerda, sábado 25 de abril, librería Mariano Azuela.
