Guadalajara

Ciudadanos cuestionaron la necesidad del ejercicio, expresaron temor de que se normalicen escenarios de violencia y pidieron mayor transparencia sobre este tipo de operativos

¿Por qué necesitamos un simulacro anti narcobloqueos?: Normalizando la cultura de violencia

El simulacro de reacción interinstitucional realizado este lunes en siete accesos carreteros de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) no solo movilizó a más de 600 elementos de seguridad y protección civil, sino que también provocó una intensa conversación entre quienes fueron testigos del operativo. Mientras las autoridades calificaron el ejercicio como exitoso y necesario para evaluar su capacidad de respuesta, entre la ciudadanía predominaron las preguntas, la incertidumbre y, en muchos casos, la desconfianza.

Coordinación de Seguridad . Simulacro de unidades de emergencia, policía y personal operativo en el AMG (Cortesía)

Aunque desde un día antes el Gobierno de Jalisco informó que se trataba de un simulacro y pidió a la población mantener la calma, muchos automovilistas aseguraron que, al encontrarse con retenes, convoyes de patrullas, unidades militares y vehículos de emergencia, pensaron que se trataba de un hecho real relacionado con la inseguridad.

“Lo primero que hice fue revisar las noticias porque pensé que había ocurrido un enfrentamiento o que estaban buscando a alguien”, comentó un conductor que ingresaba a Guadalajara por la carretera a Chapala. Como él, varios ciudadanos señalaron que el despliegue fue lo suficientemente amplio para generar confusión entre quienes no habían visto el aviso previo.

Las dudas fueron más allá de la sorpresa inicial. Entre las personas consultadas surgió una pregunta recurrente: ¿por qué es necesario realizar un simulacro de este tipo? Para algunos, el hecho de ensayar la respuesta ante una contingencia de seguridad refleja el contexto que vive el estado y abre el debate sobre los riesgos que enfrentan diariamente las corporaciones.

“Entiendo que las autoridades tienen que prepararse, pero impresiona que ahora también existan simulacros para este tipo de situaciones. Hace algunos años no imaginábamos algo así”, expresó una mujer que transitaba por uno de los puntos intervenidos.

Otros ciudadanos manifestaron que el ejercicio les dejó una sensación incómoda al considerar que este tipo de acciones pueden contribuir a normalizar la violencia. A su juicio, observar convoyes militares, cierres carreteros y una importante movilización policial como parte de la rutina termina por incorporar escenas de alto impacto al paisaje cotidiano.

“Se siente extraño que ya veamos este tipo de operativos como algo normal. Me preocupa que poco a poco nos acostumbremos a vivir pensando que cualquier día puede pasar algo así... otra vez”, comentó un joven entrevistado.

La percepción de que existía “algo más” detrás del simulacro también estuvo presente. Algunas personas admitieron que, pese al anuncio oficial, no descartaban que las autoridades aprovecharan el operativo para atender alguna situación de seguridad o que existiera información que no se estuviera compartiendo con la población.

“Cuando ves tantos elementos trabajando al mismo tiempo es inevitable pensar que hay algo que no nos están diciendo. Aunque expliquen que es un simulacro, siempre queda la duda”, señaló otro automovilista.

Esa desconfianza estuvo acompañada por críticas sobre la comunicación institucional. Algunos ciudadanos consideraron que el aviso previo no alcanzó a toda la población y que muchas personas se enteraron únicamente cuando ya estaban atrapadas en el tráfico o presenciando el despliegue.

“No todos seguimos las redes sociales del Gobierno. Mucha gente simplemente salió de su casa y se encontró con el operativo sin saber qué estaba pasando”, opinó una comerciante.

Sin embargo, también hubo quienes respaldaron la decisión de realizar el ejercicio. Algunos entrevistados señalaron que las instituciones encargadas de la seguridad deben entrenar bajo escenarios lo más cercanos posible a la realidad para mejorar su capacidad de respuesta y coordinación.

“Si Protección Civil hace simulacros de sismo para estar preparada, supongo que las corporaciones de seguridad también necesitan practicar. Lo importante es que la gente esté informada para que no entre en pánico”, comentó un vecino de Zapopan.

Para otros, el simulacro evidenció la capacidad de coordinación entre autoridades de los tres niveles de gobierno y consideraron positivo que existan ejercicios preventivos antes de enfrentar una emergencia real.

El Gobierno de Jalisco informó que el simulacro concluyó sin incidentes y reiteró que el objetivo fue evaluar los tiempos de respuesta y la coordinación operativa entre las distintas corporaciones. Asimismo, anunció que este martes 14 de julio se realizará un segundo ejercicio a las 13:00 horas, posiblemente en distintos accesos carreteros de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

De cara a esta nueva jornada, las autoridades volvieron a pedir a la ciudadanía mantener la calma, ceder el paso a los vehículos de emergencia, seguir las indicaciones oficiales y evitar difundir rumores o información no verificada. Mientras tanto, el debate ya está instalado: para algunos, estos ejercicios fortalecen la preparación institucional; para otros, reflejan una realidad de inseguridad que preferirían no ver convertida en parte de la cotidianidad.

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